MiniBile: la startup que revoluciona el acceso a móviles para niños

La preocupación de los padres por el acceso de sus hijos a dispositivos móviles ha llevado a Juan Fernández y Stephanie Léger a desarrollar MiniBile, una startup que ofrece una solución innovadora para controlar el uso de estos dispositivos. Desde su lanzamiento en abril de 2023, han logrado vender cerca de 500 unidades de un móvil diseñado específicamente para niños, permitiendo a los padres gestionar el consumo y las aplicaciones accesibles.

La idea surgió cuando su hija mayor recibió su primer móvil al comenzar el instituto. Ante la necesidad de comunicación, decidieron crear un dispositivo que no solo sirviera para hablar con sus hijos, sino que también limitara su acceso a un mundo digital potencialmente abrumador. Así, Juan diseñó un sistema que permite a los padres establecer un control parental efectivo sin que el dispositivo se convierta en una carta blanca.

Un enfoque diferente hacia el control parental

MiniBile se distingue por su enfoque proactivo en el control del uso del móvil. Según Fernández, “queríamos que fuera una herramienta para comunicarse y no un aparato que aislase”. A diferencia de otras alternativas en el mercado que eliminan el control parental al cumplir una determinada edad, como es el caso con dispositivos de grandes multinacionales como Google, MiniBile permite a los padres decidir sobre el acceso a las aplicaciones a medida que sus hijos crecen.

La pareja ha configurado el dispositivo para que los padres puedan añadir aplicaciones gradualmente, adaptándose así a las necesidades de sus hijos. “Hablamos de un sistema que va en contra de los tradicionales, que suelen limitar el acceso en lugar de ampliarlo”, añade Stephanie, quien complementa su labor en MiniBile con su trabajo en una multinacional.

Un negocio con proyección global

La experiencia personal de Juan y Stephanie les ha llevado a reconocer que este problema es universal. “Todos los padres enfrentan este conflicto”, afirma Stephanie, quien es originaria de Francia. Con el deseo de expandir su negocio, la pareja ha comenzado a explorar mercados internacionales, considerando que la preocupación por el uso de móviles es un tema que resuena en todo el mundo.

Los dispositivos que comercializan son fabricados en China, donde seleccionan los proveedores y preparan el software necesario antes de su venta. “Queremos afianzarnos en el mercado y, posteriormente, explorar otros”, concluye Fernández, quien ha dedicado su carrera a liderar proyectos en el ámbito empresarial, incluyendo su tiempo como director general de la fábrica de Hitachi en San Felices de Buelna.

Con una visión clara de cómo debe ser la educación digital de sus hijos, Juan y Stephanie han dado un paso significativo en el ámbito de la tecnología para menores, demostrando que es posible crear soluciones efectivas que respondan a las preocupaciones de los padres en un mundo cada vez más digitalizado.