La llegada de 2026 será clave para cerca de diez millones de pensionistas en España, que esperan conocer cuánto aumentarán sus ingresos mensuales. La revalorización de las prestaciones es un asunto determinante, ya que para la mayoría representan su principal fuente de sustento.
Cómo se calcula la subida anual
Desde 2022, la reforma Escrivá estableció un sistema de revalorización automática desvinculado de decisiones políticas. El artículo 58 de la Ley General de la Seguridad Social fija que las pensiones contributivas se actualizarán con la media del IPC interanual de los doce meses anteriores a diciembre, incluida la cuantía adicional por brecha de género.
Con el dato definitivo del IPC de octubre situado en 3,1%, y teniendo en cuenta la evolución mensual previa, las estimaciones apuntan a un incremento de entre el 2,6% y el 2,7% para las pensiones contributivas. La confirmación oficial llegará tras la publicación por parte del INE del dato adelantado de noviembre el 28 de noviembre, y del resultado final el 12 de diciembre.
Qué pensiones subirán por encima del IPC
No todas las prestaciones tendrán la misma subida. Las pensiones mínimas y no contributivas verán aumentos mayores que el resto, en cumplimiento de la segunda fase de la reforma. El objetivo es que, en 2027, estas prestaciones alcancen un nivel económico de referencia vinculado al umbral de la pobreza.
Según el Real Decreto-ley 2/2023, la cifra de referencia para las pensiones mínimas corresponde a la pensión de jubilación contributiva con cónyuge a cargo para mayores de 65 años. Cada ejercicio se incrementará de forma adicional para acercarse progresivamente a dicho umbral, por lo que en 2026 se aplicará una subida extra equivalente al 50% de la brecha existente.
Asimismo, se verán beneficiadas la pensión de viudedad con cargas familiares y las pensiones contributivas con cónyuge a cargo, excepto la incapacidad permanente total para menores de 60 años. El resto de cuantías mínimas también crecerá de forma extra, aplicando el mismo porcentaje de ajuste.
El caso de las pensiones no contributivas
Para este grupo, el objetivo fijado para 2027 es alcanzar el 75% del umbral de pobreza para un hogar unipersonal. Igual que en las mínimas, en 2026 se aplicará un incremento adicional para eliminar el 50% de la diferencia actual, más allá de la subida ligada al IPC.
Con estas medidas, la reforma pretende reforzar la protección social y garantizar que los pensionistas con menores ingresos avancen hacia niveles económicos más dignos en los próximos años.
