‘La que se avecina’ ha mantenido su popularidad a lo largo de las temporadas, y uno de los personajes que ha sido testigo de esta evolución es Amador Rivas, interpretado por Pablo Chiapella. Desde su estreno en 2007, la serie ha recorrido un camino lleno de giros y transformaciones, en especial la de Amador, quien ha pasado de ser un marido y padre funcional a convertirse en el prototipo del gañán de pueblo.
El programa, creado por los hermanos Caballero como respuesta a la cancelación de ‘Aquí no hay quien viva’, se ha emitido en Telecinco y más recientemente en Prime Video. Según datos de FórmulaTV.com, la octava temporada, emitida en 2014, alcanzó un destacado 23% de share y casi cuatro millones de espectadores de media. En total, la serie ha mantenido un promedio de 18% de share a lo largo de su trayectoria.
Un inicio modesto y un cambio de rumbo
En sus primeras temporadas, Amador era un personaje que trataba de aparentar un nivel adquisitivo superior al que realmente poseía, un rasgo común en la España previa a la burbuja inmobiliaria. Sin embargo, a partir de la segunda temporada, su carácter empieza a mostrar un cambio significativo. Amador se convierte en presidente de la comunidad de vecinos, con Leo como su mano derecha, y se descubre que su esposa tuvo una aventura con Sergio Arias, lo que lo convierte en ‘el cornudo de España’.
La transformación total de Amador se produce en la tercera temporada, cuando es expulsado de su hogar y se enfrenta a un divorcio. A partir de este momento, su objetivo se aleja de la búsqueda de una vida estable; en lugar de eso, se lanza a una vida de ‘vividor’ que le brinda algunos de los momentos más memorables de la serie. Frases icónicas como ‘Merengue merengue’ y ‘Aparcao’ se popularizan en esta etapa, y el propio Pablo Chiapella ha comentado sobre el origen del famoso ‘aparcao’: “Esto surgió de repente… nunca pensé que la gente lo diría en la calle”.
Altibajos y el legado de Amador
A lo largo de las temporadas, Amador ha experimentado todo tipo de altibajos. Desde vivir en una plaza de garaje tras ser desahuciado, hasta recibir un sueldo mensual de 3 000 euros gracias al éxito de su esposa, Maite Figueroa, como escritora erótica. Este periodo de bonanza, sin embargo, ha sido efímero, y el personaje ha continuado enfrentándose a situaciones cómicas y desafiantes.
El carisma de Amador Rivas ha dejado una huella indeleble en la audiencia, como se puede ver en las compilaciones de sus mejores momentos disponibles en plataformas como YouTube. “Sin duda uno de los mejores personajes de ‘La que se avecina’”, comenta un fan en uno de estos vídeos, demostrando el cariño que el público sigue sintiendo por él. La historia de Amador Rivas es un testimonio de cómo un personaje puede evolucionar y trascender más allá de la pantalla, convirtiéndose en una leyenda de la televisión española.
