La organización de consumidores Facua ha presentado una denuncia formal ante las autoridades españolas por la comercialización de muñecas sexuales con apariencia infantil en la plataforma de comercio electrónico AliExpress. Esta denuncia ha sido dirigida al Ministerio de Derechos Sociales, al Consumo y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), alertando sobre una posible vulneración de la legislación española en materia de protección a la infancia.
Según la denuncia, los productos en cuestión muestran rasgos claramente infantiles en las imágenes promocionales, donde se observa una mano sujetando las muñecas por la barbilla «para remarcar el carácter sexual» de las mismas. Aunque no se indica explícitamente que sean artículos destinados a la masturbación masculina, las descripciones incluyen términos como «cara linda e infantil», «boca se puede abrir», «boca simulada», «apertura y cierre de barbilla» y «cavidad oral simulada», lo que sugiere su finalidad sexual.
Los técnicos de Facua localizaron estos productos realizando búsquedas con términos como «muñecas sexuales niñas». No obstante, en la plataforma de AliExpress, los anuncios actualmente disponibles no contienen descripciones que aludan directamente a su carácter sexual. Los precios de estas muñecas oscilan entre 241 y 442 euros y algunas especificaciones indican un tamaño de «aproximadamente 120 centímetros», claramente correspondiente a una estatura infantil.
Infracción de la normativa legal
Facua argumenta que la venta de estos productos infringe la Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, que garantiza la libertad sexual. En su artículo 11, esta normativa considera ilícita cualquier publicidad que fomente o normalice las violencias sexuales contra mujeres, adolescentes, niñas y niños. Además, los anuncios también contravienen la Ley General de Publicidad, que prohíbe toda publicidad que contribuya a generar violencia contra menores de edad.
Entre las empresas identificadas por Facua se encuentra Changsha Qiushang Mingzhu Technology Co., Ltd., domiciliada en la provincia china de Hunan, que comercializa estos productos a través de AliExpress. Aunque algunos modelos han sido retirados tras la denuncia, otros siguen disponibles para su compra, lo que plantea serias preguntas sobre la efectividad de la regulación en este ámbito.
Desafíos en la regulación y respuesta de AliExpress
Hasta el momento, AliExpress no ha emitido un comunicado oficial sobre esta situación. La plataforma, perteneciente al gigante tecnológico chino Alibaba, ha enfrentado críticas en el pasado por la venta de productos controvertidos o potencialmente ilegales en diferentes países. Este caso resalta las dificultades para regular eficazmente los contenidos en mercados internacionales que operan bajo diferentes jurisdicciones.
En España, la legislación es clara respecto a la prohibición de contenidos que sexualicen a menores o fomenten cualquier forma de abuso infantil. Sin embargo, la aplicación efectiva de estas normas en entornos digitales transnacionales representa un desafío considerable para las autoridades. La denuncia de Facua se inserta en su labor habitual de defensa de los derechos de los consumidores, reflejando la creciente preocupación por la facilidad con que ciertos productos potencialmente nocivos pueden ser comercializados a través de plataformas internacionales.
Los expertos en protección de la infancia han señalado que la normalización de cualquier forma de contenido que sexualice a menores puede tener consecuencias sociales graves. La disponibilidad de estos productos no solo plantea cuestiones legales, sino también dilemas éticos profundos sobre los límites del comercio y la responsabilidad de las plataformas digitales en la prevención de posibles daños.
Los ciudadanos que detecten contenidos inapropiados en plataformas de comercio electrónico pueden denunciarlo tanto a la propia plataforma como a las autoridades competentes o asociaciones de consumidores como Facua. Es esencial conservar pruebas mediante capturas de pantalla o enlaces, dado que estos contenidos suelen ser eliminados rápidamente tras recibir denuncias. En el caso de contenidos que sexualicen a menores, también es posible contactar con la Unidad de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional o con la línea de denuncia anónima gestionada por la Fundación Anar y el Centro de Seguridad en Internet.
La colaboración ciudadana es fundamental para identificar y eliminar este tipo de contenidos y productos de la red. Las asociaciones de protección a la infancia recuerdan que la comercialización de este tipo de productos, aunque se realice bajo eufemismos o descripciones ambiguas, puede contribuir a normalizar comportamientos inaceptables y potencialmente delictivos. Por ello, la vigilancia y denuncia activa son herramientas esenciales en la lucha contra cualquier forma de explotación o sexualización infantil.
