Asesinato de hermano de activista antinarcos sacude Francia

El pasado 18 de noviembre de 2025, la violencia del narcotráfico volvió a hacer eco en Francia con el asesinato de Mehdi Kessaci, hermano menor de un conocido activista antinarcos. Este crimen, ocurrido en los barrios norte de Marsella, ha levantado alarmas por su carácter político, recordando los métodos de las mafias en países como Colombia y México.

Mehdi Kessaci, de solo 20 años, fue atacado por dos hombres en motocicleta mientras estaba en su vehículo. A pesar de no estar involucrado en actividades delictivas, su muerte ha sido interpretada como un acto de intimidación dirigido a su hermano mayor, Amine Kessaci, quien ha estado bajo protección policial desde el año pasado tras publicar un libro sobre su experiencia familiar en el mundo del narcotráfico.

Un crimen que marca un punto de inflexión

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ha calificado este asesinato como un crimen de intimidación, afirmando que «no se trata de un ajuste de cuentas clásico». En una reunión extraordinaria encabezada por el presidente Emmanuel Macron, Nuñez subrayó que este homicidio premeditado representa un verdadero punto de inflexión en la lucha contra el narcotráfico en el país.

La familia Kessaci ha sufrido un dolor inmenso; en 2020, el hermano mayor, Brahim Kessaci, también fue asesinado en un ajuste de cuentas relacionado con el narcotráfico. Este contexto ha llevado a Amine a fundar la asociación Conscience, enfocada en reintegrar a jóvenes que han caído en las garras del narcotráfico. Hasta la fecha, su labor ha permitido que 14 jóvenes abandonen esta vida y retomen su camino hacia una existencia normal.

La situación del narcotráfico en Marsella

El asesinato de Mehdi Kessaci se produce en un momento en que las cifras de violencia en Marsella habían mostrado signos de mejora. Tras un 2023 devastador, con hasta 49 homicidios relacionados con el narcotráfico, el año 2024 vio una disminución significativa a 24 muertes. Sin embargo, este nuevo crimen pone de relieve que, aunque la intensidad de los conflictos entre bandas ha disminuido, el comercio ilegal de drogas sigue activo.

La violencia en Marsella ha sido un tema recurrente, y este asesinato resalta la necesidad urgente de un enfoque renovado en la lucha contra el narcotráfico. La comunidad y las autoridades se encuentran ahora en un punto crítico, enfrentándose a un fenómeno que ha dejado una huella imborrable en la sociedad francesa.