El Chimy Ávila inicia su trayectoria como entrenador en el Calavera CF

El delantero argentino del Real Betis, Chimy Ávila, ha comenzado su andadura como entrenador al unirse al cuerpo técnico del Juvenil de Liga Nacional del Calavera CF, uno de los clubes más emblemáticos del fútbol formativo andaluz. Este movimiento, anunciado el pasado viernes, marca un giro en su carrera, permitiéndole combinar la alta competitividad del fútbol profesional con la enseñanza en el fútbol base.

La decisión ha generado gran expectación en Sevilla, donde la historia del salto del Chimy a los banquillos ha circulado rápidamente. Su conexión con el club, que se encuentra a escasos minutos de su residencia y su interés en la formación de jóvenes talentos, han facilitado esta transición profesional.

Una nueva etapa para el futbolista

Ávila, que se ha comprometido con el Calavera CF hasta final de temporada, desempeñará el rol de asistente y formador bajo la dirección de Manuel Anguas. Este fichaje se presenta como un «refuerzo de lujo» para el equipo, que ya tiene vínculos de colaboración con los heliopolitanos. A pesar de su reciente integración, se informa que el argentino ya ha debutado en el banquillo durante el partido en casa frente al Coria, donde el equipo sufrió una derrota por 1-3.

La nueva función de Ávila le permitirá acelerar el proceso de homologación de su título de entrenador, obtenido en Argentina, lo que significa un avance significativo en su carrera profesional. No es un movimiento improvisado, ya que medios locales indican que el jugador había estado acercándose al fútbol base sevillano durante varios meses, mostrando un interés genuino por la formación de jóvenes futbolistas.

Un camino lleno de desafíos

A pesar de su contrato en vigor con el Betis, que se extiende hasta 2027, y su intención de permanecer en el club, esta nueva etapa representa un paso hacia su vida post-futbolista. Aunque su participación en el equipo actual ha sido menor —con solo 246 minutos jugados y dos asistencias en lo que va de temporada—, su energía y experiencia internacional son consideradas valiosas para el vestuario juvenil.

La trayectoria de Chimy Ávila es un testimonio de resiliencia. Creció en Empalme Graneros, un barrio complicado de Rosario, Argentina. Desde sus inicios en el fútbol, ha enfrentado numerosos desafíos, incluyendo un despido injustificado en 2013 y la lucha personal por la salud de su hija recién nacida. Sin embargo, cada obstáculo lo ha llevado a crecer y a forjar una carrera en la élite del fútbol español, desde su paso por la SD Huesca hasta convertirse en un ícono en Osasuna.

Su nueva faceta como entrenador le permitirá aplicar el bagaje de experiencias que ha acumulado a lo largo de su carrera. Sabe lo que es luchar por un sueño en un entorno desfavorecido y trabajar incansablemente para alcanzar la cima del deporte. Con esta comprensión, Ávila tiene la autoridad necesaria para guiar a jóvenes futbolistas que enfrentan sus propias adversidades.

La historia de Chimy Ávila es, sin duda, un ejemplo de superación y compromiso que, ahora desde los banquillos, buscará inspirar a la próxima generación de futbolistas en el Calavera CF.