El Centro de Protonterapia Quirón Salud ha ampliado su cartera de servicios con la incorporación de un nuevo acelerador de radioterapia guiada por resonancia magnética (MR-Linac), convirtiéndose en uno de los pocos centros del mundo que cuenta con esta tecnología. Esta innovación se ha materializado tras once meses de obras, lo que permite ofrecer un tratamiento oncológico más completo y vanguardista a los pacientes.
Según la Dra. Mazal, gerente del centro, la reciente puesta en marcha de esta nueva tecnología, junto al sistema de aceleración de protones disponible desde la inauguración, representa un avance significativo en el abordaje del cáncer. «Esto perfila un futuro cercano con más indicaciones y mejores equipos para un mayor número de pacientes», afirma la doctora.
Una nueva era en el tratamiento del cáncer
La técnica de radioterapia guiada por resonancia magnética no sustituye a la protonterapia, sino que la complementa, lo que abre nuevas oportunidades para tratar ciertos tumores, especialmente aquellos que requieren una alta precisión como los situados en órganos que pueden moverse, como los pulmones. La Dra. Bolle, jefa del Servicio de Oncología Radioterápica, destaca que esta tecnología transformará el modo en que se realizan los tratamientos de radioterapia.
El MR-Linac se centrará en el tratamiento de tumores en órganos que cambian de posición con la respiración, como el hígado, así como en aquellos próximos a estructuras sensibles, donde la protección del tejido sano es esencial, como en el caso de reirradiaciones en el cerebro. «El sistema permite ofrecer tratamientos dirigidos y adaptados a la anatomía del tumor en el día, minimizando la exposición a órganos en riesgo», explica el Dr. Bolle, jefe del Servicio de Física Médica.
Innovación y precisión en tiempo real
El nuevo equipo se basa en tres pilares fundamentales que trabajan en conjunto para superar los desafíos del movimiento y la imprecisión en los tratamientos. En primer lugar, la resonancia magnética proporciona información sin precedentes sobre el movimiento y la respuesta del tumor en el momento exacto del tratamiento, evitando la irradiación adicional. En segundo lugar, se adaptan los tratamientos según los cambios dinámicos en el tumor y la anatomía circundante, asegurando que cada sesión esté verdaderamente personalizada.
Por último, el sistema permite irradiar solamente cuando el objetivo está dentro del rango de tolerancia, reduciendo la irradiación a tejidos sanos. La Dra. Mazal señala que «el cuerpo no es estático, y tanto el tumor como los órganos circundantes pueden estar en constante movimiento, lo que plantea retos significativos en la precisión del tratamiento».
La implementación de este sistema representa un avance crucial en la lucha contra el cáncer. Los doctores Bolle y Mazal esperan que esta tecnología beneficie a un mayor número de pacientes, permitiendo tratamientos más precisos y personalizados, con menos efectos secundarios y un mejor control tumoral. «Al permitir que los profesionales vean con claridad y se adapten a la anatomía única de cada paciente en cada sesión, el tratamiento se vuelve más eficaz», concluyen los especialistas.
