Omar Hatamleh: La IA permitirá a los niños vivir hasta 130 años

Omar Hatamleh, un reconocido ingeniero español y asesor jefe de Inteligencia Artificial en la NASA, ha compartido su visión sobre el futuro de la humanidad en su último libro titulado «Esta vez es diferente», que será publicado en 2024. En este texto, Hatamleh sostiene que los niños que están naciendo en la actualidad podrán vivir hasta 130 años gracias a los avances en inteligencia artificial (IA) y tecnología médica.

Hijo de padre jordano y madre granadina, Hatamleh ha dedicado casi tres décadas a su carrera en la NASA, donde también se desempeña como director de estrategia tecnológica en el Goddard Space Flight Center. Su enfoque en la obra no se limita a los peligros y oportunidades de la IA, sino que también propone un futuro en el que los seres humanos coexisten con robots humanoides y coches voladores.

Una revolución sin precedentes

El ingeniero destaca que la actual revolución de la IA es diferente a cualquier otra que haya experimentado la humanidad. A diferencia de la Revolución Industrial, que afectó principalmente a los trabajadores manuales, Hatamleh afirma que la IA impactará a todos los sectores, incluidos los trabajos intelectuales. «No va a haber una sola persona que se vaya a salvar de los cambios», señala.

Hatamleh anticipa que los trabajos más repetitivos serán los primeros en ser reemplazados, seguidos por aquellos que requieren habilidades intelectuales. La llegada de los robots humanoides, capaces de replicar comportamientos humanos, marcará un punto de inflexión significativo en el mercado laboral.

El ingeniero también se pronuncia sobre la posibilidad de que la inteligencia artificial general (IAG) se desarrolle antes de finalizar esta década, aunque advierte que la comunidad científica tendrá que ponerse de acuerdo sobre su llegada y capacidades.

Impacto social y ético

Una de las preocupaciones que Hatamleh plantea es el impacto que la IA puede tener en la inmigración. En países como España, donde la natalidad está en mínimos históricos, la llegada de robots humanoides que asuman trabajos económicos podría desincentivar la inmigración, un factor crucial para el relevo generacional y el sistema de pensiones. «Va a ser necesario evaluar todo esto y buscar alternativas», apunta.

Hatamleh prevé un avance significativo en la normalización de los robots humanoides en los próximos cinco años, a pesar de los desafíos éticos y económicos que esto conlleva. A largo plazo, sugiere que en 50 años, los robots serán indistinguibles de los humanos debido a avances en biotecnología, que permitirán la creación de órganos y músculos artificiales.

Aunque el ingeniero reconoce los beneficios de la IA en la medicina, también expresa su preocupación por el posible deterioro de las capacidades intelectuales humanas. Ya hay estudios que demuestran que la capacidad de conducción y otras habilidades se han visto afectadas por el uso de tecnologías como los asistentes de navegación.

Por último, Hatamleh aconseja a los padres de los recién nacidos fomentar la adaptabilidad y el pensamiento crítico en sus hijos, ya que el futuro presentará nuevos desafíos y cambios a un ritmo acelerado. La IA, sostiene, tiene el potencial de mejorar la calidad de vida, pero también plantea riesgos que deben ser gestionados cuidadosamente para no comprometer la esencia de la humanidad.