La mayoría de inmigrantes en EE. UU. se niega a abandonar el país

A pesar de la dura retórica antiinmigrante de la Administración Trump, incluyendo redadas y deportaciones aceleradas, un nuevo estudio revela que la mayoría de los inmigrantes en Estados Unidos está decidida a quedarse. Según una encuesta realizada por la Kaiser Family Foundation (KFF) en colaboración con The New York Times, un 70% de los inmigrantes afirmaría que, de poder regresar en el tiempo, volvería a emigrar a Estados Unidos.

La encuesta, que abarcó a 1 805 participantes, incluidos extranjeros naturalizados, residentes permanentes legales e inmigrantes indocumentados, destaca la determinación de estos grupos frente a las políticas migratorias agresivas. Casi el 80% de los encuestados, incluyendo a una mayoría de indocumentados, se siente en camino de alcanzar el sueño americano o ya lo ha conseguido.

Percepción de futuro y situación económica

El estudio refleja que el 70% de los inmigrantes considera que su situación financiera en Norteamérica es mejor que la que tenían en sus países de origen. Esta misma opinión se repite en relación a su estatus laboral, con un 65% afirmando que su situación ha mejorado, y en cuanto a las oportunidades educativas que pueden ofrecer a sus hijos, con un 74% coincidiendo en este aspecto.

Sin embargo, la situación no es del todo positiva. La encuesta indica que, desde enero de 2023, la mitad de los consultados, incluido el 62% de los indocumentados, ha encontrado más dificultades para ganarse la vida. La narrativa del actual Gobierno tiende a referirse a los inmigrantes como “recién llegados”, cuando más del 70% de los migrantes ha vivido en el país durante diez años o más, y más del 50% ya cuenta con la ciudadanía estadounidense.

La imagen de EE. UU. como nación de acogida

La percepción sobre Estados Unidos como nación acogedora, tradicionalmente caracterizada por su diversidad étnica y cultural, ha sufrido un deterioro significativo. Un 60% de los encuestados considera que esta apertura es cosa del pasado, una opinión que predomina entre latinoamericanos y asiáticos, mientras que los de origen europeo son más propensos a creer que el país sigue estando abierto a la inmigración.

El optimismo de los inmigrantes se ve matizado por el aumento del miedo y la preocupación ante las políticas de deportación. Aproximadamente la mitad de los encuestados, incluido el 82% de los indocumentados, confirmó sentir miedo y enojo ante la aplicación de las leyes de inmigración. Un 41% teme que un familiar pueda ser detenido o deportado en cualquier momento, una cifra que ha crecido notablemente desde las políticas más permisivas de la Administración Biden, donde solo un 26% sentía esta preocupación.

Las contradicciones dentro de la comunidad inmigrante también son evidentes. Un 40% de los consultados considera que las políticas migratorias de Trump son “necesarias”, y un 15% se siente “orgulloso” de ellas. Este grupo, compuesto principalmente por extranjeros con décadas de residencia en el país y ciudadanía estadounidense, incluye incluso un 30% de inmigrantes indocumentados que creen que es necesario un mayor control migratorio.

En resumen, la encuesta pone de manifiesto el complejo panorama que enfrentan los inmigrantes en Estados Unidos, donde a pesar de la adversidad y las políticas restrictivas, la mayoría sigue aferrándose a la esperanza de un futuro mejor.