La Asociación Gallega de Depuradores de Moluscos (Agade) ha solicitado a la secretaria xeral técnica de la Consellería do Mar, Marta Barreiro, que la Xunta de Galicia exija al Gobierno central la adopción de medidas efectivas para detener la preocupante caída en el consumo de mariscos y pescados frescos en España. Esta situación crítica ha llevado a los representantes del sector a pedir acciones concretas para revertir esta tendencia.
Según datos de Agade, el consumo de productos del mar ha disminuido significativamente, alcanzando un promedio de solo 23 kilos por persona al año, lo que representa una reducción del 25 por ciento en comparación con 2020. Esta caída se atribuye a diversos factores, entre los que se destacan el encarecimiento del coste de vida, que ha llevado a muchas familias a recortar el gasto en productos frescos, y la creciente popularidad de los alimentos ultraprocesados, que son más baratos y presentan una menor calidad nutricional.
Impacto en la economía local y propuestas de acción
Roberto Fariña, presidente de Agade, subraya que «el producto fresco es sano y sostenible» y enfatiza que es crucial tomar medidas para recuperar el nivel de consumo anterior. El desplazamiento de los mariscos y pescados frescos de la cesta de la compra ha sido alarmante, y Fariña destaca que «los nuestros son productos saludables y de los que depende en gran medida la economía de los pueblos del litoral».
Agade ha propuesto varias estrategias para fomentar el consumo de estos productos, incluyendo la posibilidad de aplicar rebajas en el IVA, similar a las medidas que anteriormente se implementaron para otros alimentos como el pan, las verduras o los huevos. Además, sugieren que el Gobierno español diseñe campañas estatales específicas para promover el consumo de productos frescos del mar, siguiendo el ejemplo de Portugal, donde ya se están aplicando políticas similares.
En el contexto actual, donde la calidad de vida se ve afectada, es necesario que las instituciones tomen cartas en el asunto y apoyen al sector pesquero gallego. La recuperación de la confianza del consumidor en los productos del mar es fundamental no solo para la salud de la población, sino también para la sostenibilidad económica de las comunidades costeras que dependen de esta industria.
La situación exige una rápida respuesta para evitar que el consumo de mariscos y pescados frescos continúe en declive, afectando no solo a la salud pública, sino también a la economía local y al futuro de un sector clave en Galicia.
