Navarra ha visto un crecimiento significativo en la llegada de turistas internacionales desde la pandemia de covid-19, marcando un cambio notable en su perfil turístico. Este incremento ha sido especialmente evidente en los últimos años, donde el turismo internacional ha aumentado casi un 30% desde 2019, alcanzando casi el 40% del total de visitantes, una cifra que la directora general de Turismo de Navarra, Ana Rivas, califica como «un volumen nunca alcanzado».
El cambio climático ha suavizado las temperaturas en el norte peninsular, permitiendo que la temporada de buen tiempo se alargue, lo que ha facilitado a los turistas disfrutar de una oferta diversificada y con un alto valor añadido. Rivas ha destacado dos grandes retos superados en el ámbito turístico: la internacionalización y la desestacionalización, con un aumento del 40% en la demanda fuera de los meses estivales.
Un enfoque sostenible y ordenado
El lema de la actual campaña, «Cuida de nuestro secreto», refleja el deseo de Navarra de gestionar este crecimiento turístico de manera responsable. Rivas subraya que la comunidad ha conseguido mantener una situación controlada, lo que ha permitido implementar medidas preventivas para evitar la masificación y asegurar un desarrollo sostenible. «Hemos construido un crecimiento sólido, ordenado y competitivo», afirma.
La directora general de Turismo también ha mencionado que el PIB turístico de Navarra ronda el 6%, un aumento respecto al 5,4% registrado en 2018. En 2024, el sector alcanzó cifras históricas con cerca de 20.000 nuevas afiliaciones y más de dos millones de visitantes, lo que representa un incremento del 10% con respecto a 2019.
Impulsando la diversificación de la oferta
La estrategia de Navarra se centra en deslocalizar la oferta turística y controlar los flujos de viajeros, impulsando experiencias fuera de la temporada alta. Esto incluye el turismo enogastronómico, el MICE (congresos y negocios), y actividades deportivas, entre otros. Rivas destaca que los segmentos más competitivos son el turismo de naturaleza, el camino de Santiago y el turismo rural, que se ofrecen los 365 días del año.
La Semana del Pincho de Navarra, que se celebrará del 13 al 22 de marzo de 2026, y las visitas guiadas a la quesería Kortariko Borda en Baztan, son ejemplos de cómo Navarra busca atraer visitantes durante todo el año. A su vez, la apertura reciente del hotel boutique Mirador de Deyo, en el corazón del Camino de Santiago, refuerza la oferta de alojamiento de calidad en la región.
La apuesta por una oferta diversificada y la necesidad de un crecimiento ordenado se enmarcan dentro de la visión de una comunidad que, según Rivas, tiene «un alto potencial de creación de empleo» y puede ser un motor de progreso social, especialmente en las áreas rurales. A pesar de la atomización del tejido empresarial, se trabaja en la profesionalización y digitalización para aumentar la competitividad de las pequeñas empresas.
Así, Navarra se posiciona no solo como un destino turístico en auge, sino también como un ejemplo de cómo gestionar el crecimiento turístico de manera sostenible y responsable, apelando siempre al disfrute de su rica naturaleza y cultura.
