Descubren abundante ozono en Marte, revolucionando su química atmosférica

Las primeras observaciones directas de ozono desde la superficie de Marte han revelado que este gas se encuentra en concentraciones mucho mayores de lo esperado, lo que podría cambiar radicalmente nuestra comprensión de la química atmosférica del planeta rojo. Este hallazgo, liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), se ha logrado gracias al róver Perseverance de la misión Mars 2020 de la NASA.

Hasta ahora, no había sido posible caracterizar el ozono en la baja troposfera marciana, que se extiende desde la superficie hasta unos 20 kilómetros de altitud, donde ocurren la mayoría de los fenómenos meteorológicos. La dificultad para medir este gas se debe a la limitada sensibilidad de las naves espaciales, así como a los desafíos tecnológicos asociados con el transporte de instrumentación adecuada hasta Marte.

Desafíos en la obtención de datos sobre el ozono marciano

El investigador Daniel Viúdez Moreiras, del Centro de Astrobiología (CAB-CSIC/INTA), destaca que durante décadas se han enfrentado a problemas técnicos significativos, como la necesidad de utilizar instrumentación muy precisa debido a la baja abundancia de ozono en Marte en comparación con la capa de ozono terrestre. Además, el polvo presente en la atmósfera marciana se deposita continuamente sobre los detectores, lo que requiere recalibraciones constantes.

Para superar estas limitaciones, el Perseverance aterrizó en el cráter Jezero en febrero de 2021, equipado con el primer detector de ozono instalado en la superficie marciana. Este sensor, parte de la estación meteorológica MEDA, utiliza observaciones fotométricas en la banda ultravioleta para estimar la cantidad total de ozono, allanenado el camino hacia técnicas de medición más complejas en futuras misiones.

Resultados sorprendentes y su implicación

El detector registró entre 0,3 y 0,4 Unidades Dobson (UD), cifras que, aunque están muy por debajo de las aproximadamente 300 UD típicas de la Tierra, son coherentes con las observaciones de satélites en órbita. Sin embargo, lo revelador es que estas cantidades superan significativamente las predicciones de los modelos numéricos actuales.

Las mediciones indican que la mayor parte del ozono marciano se concentra por debajo de los 20 kilómetros de altura, lo que contrasta con la Tierra, donde el 90% del gas se acumula en la estratosfera, hasta los 50 kilómetros de altitud. En Marte, los niveles detectados en esta franja inferior de la atmósfera son entre tres y cuatro veces superiores a lo previsto.

El investigador Alfonso Saiz López, del Instituto de Química Física Blas Cabrera (IQF-CSIC), afirma que «los datos obtenidos ponen en duda los conocimientos actuales sobre la química y la composición atmosférica en la baja atmósfera de Marte». Además, Viúdez Moreiras sugiere que «es posible que los aerosoles en la atmósfera, como el polvo marciano, estén relacionados con este aumento inesperado en el ozono, o que una química desconocida esté actuando cerca de la superficie del planeta».

Los autores del estudio destacan la necesidad de realizar observaciones continuadas desde el suelo que complementen los datos de los orbitadores. Esto es esencial para construir un panorama más completo de la atmósfera marciana, utilizando instrumentación más avanzada y precisa en futuras misiones que puedan confirmar los resultados obtenidos por la misión Mars 2020.

En conclusión, a la luz de los últimos descubrimientos, tanto por misiones de superficie como orbitales, los investigadores sugieren la necesidad de estudiar más a fondo la química atmosférica marciana para comprender mejor sus complejidades.