El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que el espacio aéreo de Venezuela «permanecerá cerrado en su totalidad» para aerolíneas, pilotos y narcotraficantes. Este mensaje fue publicado en sus redes sociales el pasado 29 de noviembre de 2025, en medio de un aumento de tensiones entre ambos países. Trump no proporcionó detalles adicionales sobre las circunstancias que rodean este cierre, lo que ha generado inquietud internacional.
El anuncio se produce tras una semana en la que Trump ha dejado claro que su estrategia militar contra el narcotráfico se intensificará. En declaraciones anteriores, el presidente afirmó que «muy pronto» comenzarán operaciones terrestres para «detener por tierra» a los narcotraficantes venezolanos, lo que alimenta las especulaciones sobre una posible intervención militar estadounidense en el país latinoamericano.
Durante una conversación a distancia con militares con motivo del Día de Acción de Gracias, Trump indicó que «la gente no quiere hacer entregas por mar», lo que llevará a un cambio en la estrategia de combate. «Por tierra es más fácil, pero eso va a empezar muy pronto», señaló, sugiriendo una escalada en la lucha contra el narcotráfico en la región.
La operación ‘Lanza del Sur’ y el aumento militar estadounidense
La administración de Trump ha autorizado a la CIA a operar en Venezuela, enfocándose en el presunto vínculo del Cártel de los Soles con el tráfico de drogas. Esta estrategia ha permitido justificar ataques contra narcolanchas en aguas del Caribe, extendiéndose también a la costa del Pacífico oriental. Hasta la fecha, al menos 83 muertos han sido reportados en 21 operaciones en el marco de la denominada operación ‘Lanza del Sur’.
Este aumento en la actividad militar estadounidense incluye el despliegue del portaaviones USS Gerald Ford, el más grande de la Armada estadounidense, en la región, lo que indica una clara intensificación de la presencia militar en respuesta a la crisis del narcotráfico en Venezuela.
Las acciones de Trump reflejan una política exterior enfocada en la lucha contra el narcotráfico, pero también generan preocupación sobre el impacto que esto puede tener en las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela, un país que ya se encuentra en una situación difícil debido a su crisis económica y humanitaria.
