Los residentes del barrio de Mejostilla en Cáceres han alzado la voz para reclamar una mayor atención por parte de las autoridades municipales. A pesar de ser una de las zonas que más ha crecido en las últimas décadas, los vecinos advierten sobre problemas de mantenimiento y convivencia que afectan su calidad de vida.
Ubicado en el Distrito Norte de la ciudad, Mejostilla ha atraído a numerosas familias jóvenes, muchas de ellas con niños, debido a sus viviendas accesibles y amplios espacios verdes. Sin embargo, este crecimiento acelerado ha traído consigo desafíos significativos. Según Marcos García, un residente desde hace 20 años, el barrio ha mejorado en varios aspectos, especialmente en servicios e infraestructuras, pero destaca que «la falta de mantenimiento en las calles es evidente».
“No se puede seguir mirando hacia otro lado mientras los vecinos sufrimos el abandono”, subraya García. Patricia López, madre de dos niños, coincide en que, aunque los servicios son buenos, hay preocupaciones sobre la seguridad y la limpieza. “Algunas zonas y espacios verdes están descuidados y hay suciedad acumulada”, añade, alertando sobre la señalización deficiente de semáforos y pasos de peatones que pone en riesgo a los más vulnerables.
Demandas de un Plan Integral
La portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Cáceres, Belén Fernández, ha calificado recientemente de “desidia” la actitud del equipo de Gobierno. Fernández ha instado a la creación de un Plan Integral de Actuación en Mejostilla que no se limite a intervenciones puntuales, sino que ofrezca «una respuesta estructural y planificada» a las demandas de los vecinos. Este plan debería abordar mejoras en infraestructuras, mantenimiento urbano y movilidad, garantizando así una atención equilibrada y sostenida a la zona.
En el ámbito de la movilidad, el transporte público ha sido una fuente de quejas constante para los residentes. Muchos han solicitado el refuerzo de la línea 8 del autobús urbano debido a la masificación continua. Tras meses de protestas, el Ayuntamiento implementó en septiembre mejoras en el servicio, pero algunos vecinos consideran que «no han resuelto el problema». Patricia observa que, aunque hay avances, «los horarios no se ajustan del todo a la demanda planteada”.
Un barrio en crecimiento
A pesar de los desafíos, muchos vecinos valoran la diversidad y el dinamismo de Mejostilla. Elena Torres, que lleva dos años residiendo en esta barriada, afirma que «Mejostilla es muy dinámico, hay vida y movimiento. Se nota que es un barrio joven y con mucha actividad”.
En general, los residentes coinciden en que, aunque se han producido avances en los últimos años, aún es necesaria una mayor atención por parte del Ayuntamiento. Exigen actuaciones más constantes y planificadas que eviten el deterioro del barrio. “Queremos un barrio que siga creciendo, pero sin perder calidad de vida”, concluye Marcos García, reflejando el sentir de muchos que buscan un futuro mejor para su comunidad.
