El Ayuntamiento de Lorca ha comenzado a decorar los espacios públicos del municipio con motivo de la Navidad, utilizando un total de 6.100 flores de pascua, conocidas como poinsettias. Estas plantas han sido cultivadas en los viveros municipales de la pedanía de Torrecilla durante los últimos meses, lo que ha permitido al consistorio un significativo ahorro de aproximadamente 25.000 euros en comparación con su adquisición en el mercado.
El proceso de cultivo se inició en agosto. Aunque las altas temperaturas iniciales dificultaron el crecimiento, la reciente bajada de las temperaturas ha favorecido el desarrollo de las plantas. Desde el consistorio explican que «el frío ha contribuido a que se intensifique la tonalidad de las flores de pascua». Como resultado, se han obtenido «ejemplares fuertes, de buen tamaño, con hojas grandes», visibles ya en el jardín que rodea la fuente de la plaza del Óvalo.
Según Antonio David Sánchez, concejal de Parques y Jardines, «la inversión en todo el proceso, incluyendo la compra de esquejes, abono, tierra y macetas, fue de unos 11.000 euros, una cantidad muy inferior a lo que nos costaría comprar esas 6.100 macetas en el mercado».
Decoración solidaria y colorida
Para la decoración de este año se han seleccionado 4.500 flores rojas, 1.080 de color rosa y 520 de color blanco o dorado. Los jardineros han diseñado juegos de colores adaptados al entorno y a la iluminación navideña, extendiendo la decoración no solo al centro de la ciudad, sino también a barrios y pedanías, priorizando lugares con alto tránsito de personas.
Además, una parte importante de la producción se destina a un fin solidario, siendo repartida entre las residencias de ancianos del municipio. El objetivo es que las personas mayores también puedan disfrutar del ambiente navideño. «Es importante que estos días puedan ‘vestir’ sus habitaciones de Navidad y sientan el cariño de los lorquinos en forma de flor», indica el concejal.
Un símbolo navideño con historia
La poinsettia tiene su propio día, el 12 de diciembre, establecido en Estados Unidos en 1991 en honor al botánico Joel Roberts Poinsett, quien la introdujo en el país. Originaria de México, donde los aztecas la llamaban cuetlaxochitl, los frailes franciscanos comenzaron a utilizarla en el siglo XVI para decorar las iglesias, dado que su color rojo simbolizaba la sangre de Cristo y su forma recordaba a la estrella de Belén.
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento de Lorca no solo embellece sus calles, sino que también promueve un espíritu comunitario y solidario, integrando la tradición navideña en la vida de todos sus habitantes.
