El brote de peste porcina africana (PPA) detectado en el área de Collserola, en Barcelona, ha llevado a una reunión extraordinaria en Madrid. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha convocado a representantes de la Generalitat y del sector porcino para abordar esta crisis, que representa el primer caso de PPA en España desde noviembre de 1994.
El conseller de Agricultura, Ramaderia i Pesca, Óscar Ordeig, anunció el despliegue de la unidad de control cinegético de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para gestionar el brote. En su declaración desde Lleida, Ordeig indicó que los efectivos de la UME se incorporarán este lunes tras el hallazgo de más animales muertos en la zona de Cerdanyola del Vallès, aunque no especificó la cifra exacta.
Durante la reunión, se discutirán las implicaciones que este brote tiene para las exportaciones de carne de cerdo, un sector crucial para la economía española, que genera unos 8.800 millones de euros anuales, de los cuales cerca del 60%, es decir, 5.100 millones de euros, están destinados a la Unión Europea. Además, alrededor de 1.000 millones de euros de esas exportaciones se dirigen a China.
Ordeig también hizo un llamado a la colaboración ciudadana y declaró que habrá «tolerancia cero» con quienes incumplan las normas impuestas en las zonas restringidas del parque de Collserola. Las medidas restrictivas se han establecido en un radio de 20 kilómetros alrededor del foco localizado, donde se han intensificado los controles y se han aumentado los recursos disponibles.
En este contexto, el Gobierno español considera que, a pesar de la situación actual, es posible mantener el comercio sin restricciones, salvo en las áreas acotadas, lo que podría ayudar a mitigar el impacto económico del brote. La reunión de hoy es fundamental para coordinar esfuerzos y establecer un plan de acción que asegure la salud pública y la estabilidad del sector porcino en España.
