Las fuertes lluvias que han azotado Sri Lanka en los últimos días han provocado la muerte de al menos 193 personas y han dejado 228 desaparecidos. Ante esta grave situación, el gobierno de Sri Lanka ha declarado el estado de emergencia pública en todo el país debido a las inundaciones y los deslizamientos de tierra que han afectado a casi todos los distritos de la isla.
Según las últimas cifras proporcionadas por el Centro de Gestión de Desastres (DMC), cerca de un millón de personas se han visto afectadas por las inundaciones, lo que ha llevado al desplazamiento de aproximadamente 150.000 personas. Las autoridades han habilitado centenares de centros de acogida temporal para atender a los afectados por esta crisis humanitaria.
Operaciones de rescate y evacuaciones
La Fuerza Aérea de Sri Lanka ha llevado a cabo un intenso operativo de rescate, logrando salvar a 121 personas que se encontraban atrapadas en la zona de Mavil Aru, en el este de la isla. Además, las autoridades han ordenado la evacuación inmediata de los residentes situados aguas abajo de un embalse, ante el riesgo de una posible rotura de la represa, lo que podría agravar aún más la situación.
Mientras tanto, equipos de rescate de Indonesia y Tailandia han intensificado sus operaciones de búsqueda y rescate, colaborando con las autoridades locales para proporcionar ayuda a las comunidades afectadas. La magnitud de la crisis ha generado una respuesta internacional, con la esperanza de mitigar el impacto de las inundaciones y ayudar a los damnificados.
La situación en Sri Lanka continúa siendo crítica, y las autoridades trabajan contrarreloj para atender las necesidades de los afectados y prevenir un mayor número de víctimas en esta tragedia natural.
