Las estrellas del fútbol mundial se enfrentan a un enemigo inesperado que las acecha más allá de los terrenos de juego: la ‘Gucci Gang’, una banda irlandesa que ha convertido las mansiones de futbolistas en objetivos altamente rentables. En Inglaterra, la situación es alarmante, ya que los asaltos, perfectamente planificados, han afectado a figuras destacadas como Jack Grealish, Raheem Sterling, Alexander Isak y Alex Oxlade-Chamberlain.
Investigaciones recientes han revelado que tras muchos de estos robos se encuentra esta organización criminal, que opera en alianza con grupos albaneses especializados en la detección de fallos de seguridad. Según datos proporcionados por medios británicos, los delincuentes actúan principalmente en áreas como Cheshire y Merseyside. Una vez que han robado en las residencias, los objetos de lujo, que incluyen relojes valorados en cientos de miles de euros y joyas de diseñador, son transportados a Irlanda, donde la ‘Gucci Gang’, liderada desde prisión por Glen Ward, conocido como ‘Gucci’, se encarga de venderlos o intercambiarlos por drogas y armas.
Robo planificado y el uso de redes sociales
Los miembros de esta organización son conscientes de que operar en este nicho es más «eficiente» que asaltar bancos o furgones blindados, su antiguo objetivo. La profesionalización de sus métodos ha convertido a la ‘Gucci Gang’ en una maquinaria delictiva difícil de desarticular. Un aspecto clave en su éxito radica en la información pública que pueden obtener a través de redes sociales, donde rastrean las publicaciones de los futbolistas y, en particular, de sus parejas. Relojes exclusivos, joyas personalizadas y bolsos de lujo son señales que permiten a las bandas planificar asaltos con precisión.
Un robo reciente en la casa de un futbolista destaca esta tendencia. Los delincuentes se llevaron objetos de gran valor, pero, a pesar de la rápida respuesta policial, no se lograron identificar sospechosos, un patrón que se repite en muchos de estos ataques.
Asaltos violentos y la creciente preocupación
Aunque la mayoría de los robos buscan evitar el enfrentamiento directo, no todos siguen este patrón. En el año 2023, un futbolista sufrió uno de los episodios más violentos, al ser atado con bridas delante de su pareja e hijos. Esta experiencia dejó secuelas en el exfutbolista, quien reveló su trauma durante el juicio del caso. Otras víctimas, como Marcus Rashford, también han vivido asaltos en sus hogares, lo que ha incrementado el miedo entre las estrellas de la Premier League.
Por lo general, estos grupos actúan en equipos, con un grupo de reconocimiento, otro de ejecución y conductores de escape. Su acceso a las casas suele hacerse mediante escaleras telescópicas que les permiten alcanzar los pisos superiores, donde los futbolistas suelen guardar sus objetos de valor. Además, se benefician de la proximidad a vías rápidas como la M56, lo que facilita su huida inmediata.
La creciente preocupación por la seguridad ha llevado a los clubes británicos a tomar medidas drásticas. Algunos, como el Manchester United, han contratado equipos especializados para vigilar las casas de sus jugadores. Muchos futbolistas invierten en perros de protección capaces de responder a órdenes secretas. Por ejemplo, Kyle Walker gastó más de 40 000 euros en un doberman adquirido a una empresa que también protege a sus compañeros de equipo.
Además, cada vez es más común que las familias de futbolistas recurran a unidades de élite británicas especializadas en contraterrorismo y misiones de alto riesgo para protegerse de esta amenaza constante. Estos profesionales, altamente formados, se han convertido en custodios privados de familias que viven bajo el temor de convertirse en víctimas de la ‘Gucci Gang’.
