La gripe avanza con fuerza: anticipación de una complicada temporada

La llegada del invierno en Europa trae consigo un aumento en la circulación de virus respiratorios, destacando la gripe, el SARS-CoV-2 y el virus respiratorio sincitial. Este año, la temporada de gripe se ha adelantado, generando una preocupación creciente en el ámbito sanitario. La gripe suele causar entre 15 000 y 70 000 muertes anuales en el continente, afectando a todos los grupos de edad, aunque los niños son los más propensos a contraer y propagar el virus.

En términos de prevalencia, se estima que hasta el 20 % de la población contrae la gripe cada año, siendo los virus de la gripe A y B los principales responsables de las infecciones. Los subtipos de gripe A que circulan actualmente son H1N1 y H3N2, siendo este último el que muestra un claro predominio en esta temporada. En particular, la clase K de A(H3N2) se ha convertido en la variante más común en países como el Reino Unido y Japón, donde cerca del 90 % de las muestras analizadas son de este subtipo.

Predominio del virus A(H3N2) clase K

La clase K de A(H3N2), que ha sido identificada en todos los continentes, representa aproximadamente un tercio de los virus A(H3N2) analizados globalmente entre mayo y noviembre de 2025. A pesar de sus mutaciones, los cambios en este virus no indican una mayor virulencia ni afectan la eficacia de los tratamientos antivirales. Según los informes de países de Asia Oriental, donde se ha documentado un descenso en las epidemias, no se ha observado un aumento en la gravedad de la enfermedad.

Sin embargo, el hecho de que A(H3N2) no haya sido el virus dominante en las últimas temporadas podría significar que la población presenta una menor inmunidad a este subtipo. En general, las temporadas dominadas por A(H3N2) tienden a ser más severas, lo que se traduce en una mayor presión sobre los servicios sanitarios y un incremento en el número de hospitalizaciones.

Relevancia de la vacunación y medidas preventivas

La vacuna de esta temporada ha sido formulada para proteger contra dos subtipos de A(H1N1), gripe B y una clase de A(H3N2) anterior a la clase K. Aunque se ha observado una divergencia entre la nueva clase K y la cepa de la vacuna, es fundamental mantener la vigilancia para evaluar la efectividad de las inmunizaciones a medida que la temporada avanza. Es crucial que las personas se vacunen sin demora, especialmente dado que la epidemia ha comenzado antes de lo habitual.

En última instancia, se considera que el riesgo para la población general es moderado, aunque este puede ser más alto para aquellos con mayor probabilidad de desarrollar enfermedades graves, como personas mayores de 65 años, embarazadas y personas inmunodeprimidas. La combinación de un virus predominante y la anticipación de un aumento en los casos podría llevar a una temporada de gripe más complicada, aunque la nueva clase K de A(H3N2) no parezca más virulenta.

Para minimizar el riesgo de contagio, es recomendable reforzar las medidas de higiene, como el lavado frecuente de manos y el uso de mascarillas ante la sospecha de infección. La vacunación se mantiene como la herramienta más eficaz para reducir la incidencia de enfermedades graves y proteger a la población vulnerable.

Este análisis ha sido proporcionado por Ignacio López-Gonz̃i, catedrático de Microbiología de la Universidad de Navarra y miembro de la Sociedad Española de Microbiología.