El PP denuncia el «efecto llamada» del RGI en Euskadi

El Partido Popular (PP) ha puesto el foco en la Renta de Garantía de Ingresos (RGI), alertando sobre el aumento de beneficiarios extranjeros que, según su análisis, provoca un «efecto llamada» que convierte a Euskadi en un «destino ideal» para aquellos que buscan recibir esta ayuda sin necesidad de trabajar. En una rueda de prensa celebrada en Bilbao, el presidente del PP vasco, Javier de Andrés, ha calificado este sistema como «fracasado», argumentando que no contribuye a la integración laboral.

Los datos presentados por el PP revelan que el 29,4% de los perceptores de rentas mínimas de ingresos en España residen en Euskadi, lo que equivale a 70 504 beneficiarios de un total de 239 771 en todo el país. De este modo, se estima que una de cada tres personas con nacionalidad extranjera vive en esta comunidad autónoma. Además, el 11,3% de la población extranjera en Euskadi es titular de la RGI, en comparación con el 2,2% de los españoles.

Cuantías y duración de la RGI

A fecha de diciembre de 2024, el 33,3% de los titulares de renta mínima en Euskadi son extranjeros, cifra que se eleva al 42,6% si se excluyen los pensionistas. En cuanto a las cuantías, Euskadi cuenta con la renta básica más alta de España, establecida en 840 euros por persona, frente a la media nacional de 574 euros, lo que representa un 140% más en el caso vasco.

El PP ha acusado al Gobierno vasco de «negacionismo» por no facilitar datos que, según su opinión, podrían manipular la percepción pública. De Andrés ha exigido que los criterios para acceder a las rentas mínimas sean «homogéneos» en todo el país, y ha propuesto un «análisis completo» de las cuantías, señalando que «no tiene mucho sentido» que algunas personas puedan ganar más dinero a través de la RGI que trabajando. «Hay familias que pueden llegar a ingresar hasta 2 500 euros«, ha afirmado el líder del PP vasco.

El debate sobre la integración

Según Javier de Andrés, estas cifras demuestran que la RGI no solo falla en integrar a los beneficiarios en el mercado laboral, sino que también eleva el coste del modelo de servicios sociales en Euskadi. El partido ha insistido en la necesidad de reformar este sistema para evitar que se perpetúe el aislamiento social de algunas comunidades, así como para mejorar la sostenibilidad del estado del bienestar en la región. La discusión sobre la RGI y su impacto continúa generando un intenso debate en el ámbito político y social en Euskadi.