La educación nutricional desde la infancia, clave para la salud

La psiconutricionista Sonia Lucena ha afirmado en una reciente entrevista que la educación nutricional y emocional es fundamental para el desarrollo saludable de los niños. Lucena, autora de ‘Quírete bien y di adiós a las dietas para siempre’, resalta que los hábitos saludables deben fomentarse desde los primeros años de vida, destacando que “¿Qué mejor seguro de vida que tu hijo aprenda hábitos que le permitan estar sano y ser feliz?”.

Responsable del Centro Integral Método FIVE en Madrid, Lucena comparte cómo su experiencia familiar influyó en su comprensión del cuerpo y la alimentación. La lucha de su madre con el sobrepeso y el rechazo corporal dejó una huella profunda en su infancia, generando asociaciones emocionales que impactaron su relación con la comida. Por ello, insiste en eliminar expresiones negativas sobre los alimentos y en enseñar a los niños a gestionar sus emociones sin recurrir a la comida.

Educación y hábitos saludables en la adolescencia

Durante su consulta, Lucena observa que muchos padres creen que sus hijos experimentan cambios significativos al llegar a la adolescencia. Sin embargo, aclara que lo que realmente ocurre es la aparición de conductas que no se han trabajado anteriormente. Esto pone de manifiesto la importancia de explicar conceptos como los picos de glucosa y el efecto perjudicial de los ultraprocesados en el estado de ánimo y rendimiento.

Sin una educación adecuada, los adolescentes son más propensos a caer en la comida emocional y en hábitos poco saludables, influenciados por las redes sociales. Para contrarrestar esta situación, Lucena recomienda una planificación sólida que incluya menús semanales y la participación activa de los hijos en la cocina. Considera que la alimentación debe gestionarse de manera similar a un presupuesto familiar, evitando la improvisación que puede llevar a decisiones poco saludables.

Inversión en el futuro

Lucena concluye que educar a los niños en autonomía y en cuidados nutricionales es una inversión a largo plazo. Enseñarles a cuidarse no solo les proporciona herramientas para una vida saludable, sino que también se convierte en una forma de protección. Este enfoque preventivo, que inicia en casa, es esencial para lograr un futuro donde la salud y la felicidad sean prioridades.

El mensaje de la psiconutricionista es claro: la educación en hábitos saludables desde la infancia es crucial para el bienestar emocional y físico de los futuros adultos.