La experiencia de dar a luz ha cambiado drásticamente en las últimas décadas, gracias a la implementación del plan de parto, un documento que permite a las mujeres gestantes tomar decisiones clave sobre su experiencia de nacimiento. Según Cristina Valiño, matrona y supervisora de área del Hospital Materno-Infantil de A Coruña, este plan empodera a las mujeres al darles la posibilidad de elegir aspectos cruciales de su parto, desde la vestimenta hasta la posibilidad de recibir visitas.
El plan de parto no solo es una hoja de ruta, sino un espacio donde las embarazadas pueden plasmar sus deseos, necesidades y expectativas. Se recomienda elaborarlo entre las 28 y 32 semanas de gestación, aunque puede hacerse en cualquier momento. En Galicia, este documento se integra en la historia clínica electrónica de la paciente a través del sistema IANUS.
Decisiones personalizadas durante el parto
Una de las innovaciones más significativas que introduce el plan de parto es la capacidad de la mujer para modificar sus preferencias en el momento del nacimiento, priorizando su estado y las circunstancias del parto. Valiño destaca que, en la última década, ha aumentado la autonomía de las madres, quienes buscan estar mejor informadas y participar activamente en la toma de decisiones durante el proceso de nacimiento.
Las opciones incluyen decidir sobre el tipo de vestimenta, la alimentación del recién nacido y la participación de su pareja o acompañante. También se pueden establecer preferencias sobre el lugar y la posición durante el parto, así como solicitar el uso de herramientas como la pelota elástica para el alivio del dolor.
El papel del acompañante y la atención al neonato
La figura del padre o acompañante ha cobrado relevancia en la actualidad. Según el Ministerio de Sanidad, se procura que la mujer esté acompañada de forma ininterrumpida durante el proceso, lo que contribuye a que las contracciones sean más llevaderas y a fomentar un vínculo inmediato entre la madre y el bebé. El acompañante también puede participar activamente, como cortar el cordón umbilical si así lo desea la madre.
Otro aspecto importante del plan de parto es el cuidado del recién nacido. Se busca minimizar las intervenciones invasivas, permitiendo que el bebé, si nace en condiciones óptimas, permanezca en contacto piel con piel con su madre inmediatamente después del parto. Este enfoque respeta las necesidades del neonato y favorece el vínculo madre-hijo.
Además, el plan de parto contempla la administración de vitamina K para prevenir la enfermedad hemorrágica en los recién nacidos, asegurando así su salud desde el primer momento.
El impulso hacia un parto más personalizado y respetuoso refleja un cambio cultural significativo en la forma en que se vive el nacimiento, donde la mujer toma el protagonismo que siempre debió tener en este proceso tan personal y único.
