La psicóloga Eva Medina ha publicado su nuevo libro, Crear Crecer Criar, en el que aborda la importancia de reconocer y expresar las emociones tanto en los padres como en los hijos. Según Medina, permitir que los niños sientan y reconozcan sus emociones es esencial para su desarrollo emocional.
En una reciente entrevista, Medina compartió su experiencia personal y profesional sobre la maternidad, resaltando que esta etapa puede ser profundamente transformadora. «Cuando se tiene un hijo, cambia el foco de atención y las prioridades; debemos aprender a cuidarnos mientras cuidamos de otros», afirmó.
Reconocer la vulnerabilidad emocional
Medina, quien se especializa en psicoterapia humanista con niños y adolescentes, reflexionó sobre su infancia, marcada por dificultades familiares. Su padre, que era alcohólico, y la constante lucha de su madre por mantener a la familia, le llevaron a decidir a los 12 años que quería ser psicóloga para entender mejor su entorno.
La autora destaca que la maternidad no solo implica amor y entrega, sino que también trae consigo retos emocionales significativos. «Vivimos un torrente de emociones y, aunque el amor es abrumador, también necesitamos encontrar maneras de cuidar de nosotras mismas», enfatiza.
Durante los primeros años de vida de un hijo, la madre a menudo se siente fusionada con el bebé, lo que significa que sus emociones afectan directamente al niño. Por ello, Medina subraya la necesidad de que las madres reconozcan y expresen sus sentimientos, incluso los negativos. «Es más saludable para el bebé que la madre exprese su cansancio y frustración que ocultar lo que siente», explica.
Herramientas para la crianza emocionalmente consciente
En su libro, Medina ofrece herramientas prácticas para ayudar a las madres a gestionar sus emociones en momentos de estrés. Desde técnicas de expresión artística, como pintar una emoción, hasta métodos físicos, como retorcer una toalla para liberar la rabia, su objetivo es facilitar el autocuidado en la crianza.
Medina también hace hincapié en la importancia de enseñar a los hijos que está bien sentirse mal a veces. «Los niños necesitan entender que las emociones son normales y que tienen permiso para expresarlas», añade. Este enfoque puede ayudar a construir una inteligencia emocional sólida en la infancia.
La psicóloga concluye que la maternidad, aunque llena de desafíos, también ofrece innumerables oportunidades de crecimiento personal. «Cada día es un nuevo reto, pero también una nueva oportunidad para disfrutar con nuestros hijos y aprender juntos», finaliza.
