El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha respaldado las críticas del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, hacia el PSOE y Sumar por su votación en contra de la Proposición no de Ley (PNL) presentada por los populares. Esta propuesta busca actualizar las dietas de los miembros de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, que permanecen congeladas desde el año 2005. Durante un congreso del SUP celebrado en Toledo, Feijóo criticó duramente a los dos partidos que conforman el Gobierno de España.
En declaraciones a MELILLA HOY, el secretario general del SUP en Melilla, Jesús Ruiz Barranco, expresó su indignación por el bajo salario que reciben los agentes en concepto de alimentación y hospedaje. “Es una miseria lo que se les paga a los agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil”, afirmó Ruiz Barranco, quien también comentó que “nos las están pagando tarde y lo estamos poniendo de nuestro bolsillo”. Esta situación ha generado un malestar creciente entre los cuerpos de seguridad.
La PNL presentada por el PP también incluye la solicitud de un protocolo ágil que asegure el abono de las dietas en el menor tiempo posible tras la finalización del servicio. Según Ruiz Barranco, la falta de cumplimiento en este aspecto obliga a los agentes a adelantar dinero de su salario mensual o de sus ahorros, lo que resulta insostenible.
La diputada por Melilla, Sofía Acedo, subrayó que esta iniciativa es «de justicia», destacando que es esencial para que los profesionales de la seguridad puedan desempeñar su labor “con dignidad”. Acedo criticó la “dejadez” del Gobierno de España en esta materia y enfatizó que el Ejecutivo central debe acatar lo que le mandan las Cortes.
El respaldo del SUP a Feijóo se traduce en un claro mensaje hacia el Gobierno, advirtiendo que “la gente votará a quienes defiendan nuestros intereses”, según lo afirmado por Ruiz Barranco. Este escenario, donde la seguridad se ve comprometida por decisiones políticas, añade una dimensión crítica a la situación actual de los cuerpos de seguridad en el país.
La controversia generada por esta votación y las declaraciones de los líderes del SUP y del PP pone de manifiesto la tensión entre las necesidades de los agentes de seguridad y las decisiones del Gobierno, reflejando una problemática que requiere atención urgente y soluciones efectivas.
