Unicaja ha presentado su informe número 36 titulado ‘Previsiones Económicas de Castilla y León’, en el que se anticipa un crecimiento del 1,8% del Producto Interior Bruto (PIB) para 2026, así como un aumento del 0,9% en el empleo. Este estudio, elaborado por la sociedad de estudios del Grupo Unicaja, se estructura en cuatro secciones: el entorno económico, la evolución reciente de la economía regional, las previsiones económicas para 2025 y 2026, y un análisis provincial.
En el primer apartado, el informe evalúa el contexto económico tanto a nivel internacional como nacional. Según la OCDE, la economía mundial ha demostrado una mayor resiliencia de lo previsto en el primer semestre de 2025, impulsada por la anticipación de compras ante la posible subida de aranceles. Sin embargo, se prevé una desaceleración del crecimiento, que se reduciría al 3,2% en 2025 y al 2,9% en 2026.
Resultados de la economía de Castilla y León
El análisis de la economía regional revela que, durante el segundo trimestre de 2025, Castilla y León registró un crecimiento del 0,2%, en comparación con el 0,7% del trimestre anterior. Este crecimiento anual alcanzó el 3,1%, alineándose con la media nacional, gracias fundamentalmente a la demanda interna.
En términos de consumo, el gasto de los hogares se intensificó, creciendo un 3,3% en términos interanuales, mientras que la formación bruta de capital aumentó un 4,6%. Sin embargo, se observó una contribución negativa del saldo exterior al crecimiento del PIB, debido a un menor crecimiento de las exportaciones en comparación con las importaciones.
El sector servicios fue el más destacado, con un crecimiento del 3,9% interanual, liderado por actividades de comercio, transporte, hostelería y servicios de no mercado. El empleo también mostró una evolución positiva, con un aumento de aproximadamente 14 300 ocupados en el segundo trimestre, aunque el crecimiento se moderó ligeramente en los meses de julio y agosto, alcanzando un 1,4%.
Proyecciones para 2025 y 2026
Las previsiones indican que el PIB de Castilla y León podría crecer un 2,5% en 2025, un incremento de 0,3 puntos respecto a estimaciones anteriores. Este crecimiento se apoyaría en la demanda interna, especialmente en el consumo privado, impulsado por una trayectoria laboral positiva.
Para el año 2026, se espera que el crecimiento se modere al 1,8%, en línea con las proyecciones para el conjunto de España, que se sitúa en 1,9%. Se estima que el número de ocupados aumente un 2,5% en 2025, con una reducción de la tasa de paro al 8,4%.
En un análisis más detallado por provincias, Salamanca y Valladolid se destacan con las tasas de crecimiento más elevadas, alcanzando 3,4% y 3,3% respectivamente en el segundo trimestre de 2025. Para el conjunto del año, las previsiones oscilan entre el 1,6% en Soria y el 3,1% en Salamanca.
El informe de Unicaja proporciona una visión clara y detallada del futuro económico de Castilla y León, destacando tanto los logros recientes como los desafíos que se presentan en un entorno global incierto.
