Ourense se consolida como el refugio de venezolanos en España

Un reciente análisis del censo por nacionalidades ha revelado que Ourense se ha convertido en el principal refugio de la comunidad venezolana en la Península Ibérica, alcanzando una cifra de 11 042 personas nacidas en Venezuela. Este dato marca un significativo cambio en el paisaje demográfico de la provincia, donde la comunidad portuguesa, tradicionalmente predominante, se sitúa ahora en un segundo lugar con 6 195 residentes.

La creciente presencia venezolana ha reconfigurado el mapa demográfico de la provincia. En términos absolutos, la colonia venezolana supera ya la población total de municipios como Xinzo de Limia e iguala a la de Barbada. Este colectivo representa ya el 3,62% de la población total de Ourense, una cifra que supera a la de grandes ciudades como Madrid (2,99%), A Coruña (2,33%) o Barcelona (1,28%).

Un nuevo panorama migratorio

La provincia de Ourense ha alcanzado un protagonismo indiscutible en la llegada de inmigrantes venezolanos. Solo en 2024, de las 6 147 inmigraciones registradas, más de la mitad, exactamente 3 544, proceden de Sudamérica, confirmando que el Atlántico es la principal vía de entrada de población. En este contexto, Venezuela lidera nuevamente el flujo migratorio con 1 794 nuevas llegadas, seguido por Colombia (840) y Cuba (474).

El fenómeno de la inmigración venezolana no solo ha cambiado las cifras, sino que también ha reconfigurado las relaciones sociales y culturales en la región. La conexión con Latinoamérica se ha intensificado, mientras que los flujos migratorios tradicionales desde Europa del Este han visto un desplome notable. Por ejemplo, en 2024, llegaron apenas 63 personas desde Rumanía, una cifra que contrasta drásticamente con las casi 1 800 llegadas desde Venezuela.

Desafíos y oportunidades

La situación actual plantea tanto desafíos como oportunidades. Con una comunidad venezolana en expansión, Ourense se enfrenta a la necesidad de adaptar sus servicios y políticas públicas para atender a este creciente colectivo. Sin embargo, la integración de los venezolanos también puede enriquecer el tejido social y cultural de la provincia, aportando nuevas perspectivas y dinamismo a la economía local.

Mientras tanto, la inmigración africana se mantiene en niveles discretos, con 455 llegadas totales, un número que sigue siendo ocho veces inferior al de Sudamérica. Aunque Marruecos y Senegal han contribuido con 242 y 99 nuevos vecinos respectivamente, el peso global del continente africano en la migración hacia Ourense es aún limitado.

Ourense se ha consolidado, por tanto, como un punto de encuentro y refugio para muchos venezolanos que buscan nuevas oportunidades en España, un fenómeno que sigue en auge y cuya evolución merece seguimiento y análisis.