El gobierno de Honduras ha denunciado públicamente la supuesta interferencia del gobierno estadounidense en las recientes elecciones presidenciales, que se llevaron a cabo a finales de noviembre de 2023. A pesar de que aún no se han publicado los resultados oficiales, el Ejecutivo ha decidido actuar ante lo que considera una injerencia inaceptable.
Según el número dos del Ministerio de Exteriores hondureño, esta denuncia se realiza bajo instrucciones de la presidenta saliente, Xiomara Castro. «Desde Cancillería hemos enviado Notas Oficiales denunciando la injerencia en nuestras elecciones por parte del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump«, declaró el funcionario. También se ha hecho hincapié en la coacción sufrida por la población, incluyendo amenazas de grupos criminales y el fracaso del sistema de transmisión de resultados electorales.
Misivas a organismos internacionales
En total, se han emitido seis misivas dirigidas a diversas organizaciones internacionales. Estas cartas han sido enviadas a la ONU, a la Organización de Estados Americanos (OEA), al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, así como a los ministerios de Exteriores de Colombia y Panamá. También se han comunicado con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la Asociación de Estados del Caribe (AEC) y el presidente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra.
La denuncia se fundamenta en la intromisión de Trump en la campaña electoral, donde favoreció al candidato del conservador Partido Nacional, Nasry Asfura, sugiriendo que las relaciones entre Estados Unidos y Honduras dependerían de su victoria. De este modo, la situación ha generado tensiones y acusaciones de fraude electoral, que se han intensificado a medida que avanza el recuento de votos.
Un clima de incertidumbre
Casi dos semanas después de los comicios, el recuento electoral sigue sin concluir, lo que ha alimentado un clima de incertidumbre y desconfianza entre la población. Las tensiones políticas en el país se han incrementado, y las acusaciones de fraude han comenzado a circular, complicando aún más el panorama electoral.
La denuncia del gobierno hondureño no solo refleja la preocupación por la integridad del proceso electoral, sino que también pone de relieve las complejas relaciones entre Honduras y Estados Unidos, especialmente en un contexto donde la política internacional juega un papel crucial en la estabilidad de la región.
