El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha declarado improcedente el despido de un profesor de Secundaria que había trabajado en un colegio privado del centro de Asturias desde el año 2005. El docente recibió una carta de despido el 6 de septiembre de 2024, en la que se alegaba una disminución del número de alumnos como razón principal de la extinción de su contrato.
Según la empresa educativa, el número de matriculados había pasado de 733 a 676 en un periodo de dos cursos, lo que había provocado una reducción de ingresos y la necesidad de reorganizar la plantilla. Sin embargo, tras presentar una demanda ante el Juzgado de lo Social número 3 de Oviedo, el tribunal concluyó que la decisión del colegio no estaba suficientemente justificada, calificando el despido de improcedente.
Argumentos del tribunal
El TSJA ha ratificado lo dictado por el juzgado de primera instancia, señalando que la caída en el número de alumnos se limita a un intervalo de tiempo demasiado corto para demostrar una tendencia sostenible que justifique la amortización del puesto. Además, la resolución subraya que la empresa no especificó si esta disminución afectaba al nivel de Secundaria, donde el profesor desempeñaba su labor, algo esencial para comprobar la necesidad organizativa alegada.
Consecuencias del fallo
Ante la falta de justificación, el TSJA ha determinado que el despido carece de causa suficiente y ha dado a la empresa dos opciones: readmitir al profesor en su puesto de trabajo, abonándole los salarios de tramitación, o indemnizarle con 38 025,88 euros, una cantidad fijada en función de su antigüedad y condiciones contractuales. Este fallo subraya la importancia de presentar argumentos sólidos en casos de despido, especialmente en el ámbito educativo.
