El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, ha decidido dejar en manos de la empresa Altri la continuidad del proyecto en Palas de Rei (Lugo), a pesar de que este avance se produzca «sin financiación» y «sin conexión eléctrica». Rueda ha insistido en que, al final, se trata de «una decisión empresarial», pero ha subrayado que el Gobierno gallego continuará fiscalizando el cumplimiento de la normativa aplicable.
En respuesta a las preguntas de la prensa sobre la manifestación celebrada el pasado domingo en Santiago de Compostela contra este proyecto, Rueda manifestó su respeto hacia aquellos que se movilizaron «de buena fe». Sin embargo, no dudó en criticar «toda la propaganda y bombardeo interesado» que, según él, sustenta estas protestas, afirmando que son «las manifestaciones de las fuerzas políticas de siempre», que se activan para frenar inversiones en Galicia.
Denuncias y alegaciones del PSdeG
Precisamente, este lunes, el Consello de la Xunta aprobó alegaciones a la planificación eléctrica del Gobierno nacional, la cual considera que «discrimina claramente a Galicia». En este contexto, Rueda ha reclamado más inversión y megavatios para la comunidad autónoma, aunque también se ha referido a la protesta del pasado domingo, la cual calificó de «menor» en comparación con la anterior, donde se hablaba de una participación de 100 000 personas.
La diputada del PSdeG, Patricia Iglesias, ha denunciado una modificación legal de la Xunta que introduce «una cláusula hecha a medida para esta empresa», que obligaría a la Xunta a indemnizar a Altri con dinero público si no se resuelve la situación en un año. Iglesias ha estimado esta indemnización en un «mínimo de un 1% de los gastos del proyecto», lo que podría ascender a 0,5 millones de euros, dejando abierta la posibilidad de que se incremente si la empresa reclama más daños y perjuicios.
Rueda ha respondido a estas acusaciones censurando que el PSdeG «no está muy centrado» al emitir tales afirmaciones y ha recordado que su líder, José Ramón Gómez Besteiro, «tiene el triste récord de dejar a una provincia sin conexión». A su juicio, los socialistas «dicen estas cosas sin ningún sentido», instando a que «se centren cuanto antes».
La situación en torno al proyecto de Altri se desarrolla en un contexto de creciente tensión política y social en Galicia, donde la búsqueda de inversiones y el desarrollo de infraestructuras se entrelazan con las demandas de la ciudadanía por una mayor transparencia y responsabilidad en la gestión pública.
