El 70% de los españoles sufre el síndrome de la vuelta a casa

Volver a casa por Navidad se ha convertido en un ritual profundamente arraigado en la cultura española, pero también conlleva una carga emocional significativa. Según un estudio realizado por OUIGO en colaboración con IPSOS Digital, el llamado «síndrome de la vuelta a casa» afecta a 7 de cada 10 españoles, quienes sienten la necesidad de prepararse mentalmente para esta experiencia.

Cada diciembre, millones de personas se embarcan en el viaje hacia sus hogares para reunirse con familiares y amigos. Sin embargo, el reencuentro, a menudo idealizado, puede transformarse en un desafío emocional marcado por el estrés, la nostalgia y las presiones familiares. El estudio se centró en diversas ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Málaga, buscando comprender cómo estas emociones impactan en el viajero.

Impacto emocional del regreso a casa

Los resultados del estudio revelan que cerca del 75% de los encuestados planea regresar a casa esta Navidad, y para un 36% de ellos, el viaje representa más que un simple desplazamiento. Este tiempo se convierte en una oportunidad para gestionar emociones, permitiendo a los viajeros tomar un respiro y prepararse para lo que les espera al llegar a sus hogares.

Patri, psicóloga y conferenciante, explica que «volver a casa por Navidad activa múltiples capas emocionales». No todo es alegría; el 44% de los viajeros experimenta nostalgia, mientras que un 11% siente estrés y un 8% se siente agobiado. Estos datos ponen de manifiesto que el viaje de regreso está lejos de ser una experiencia únicamente positiva.

Entre los factores que generan tensión se encuentran las ausencias o pérdidas (39%), especialmente notorias en las personas mayores y en Madrid y Valencia. También se destacan los gastos y la organización del viaje (37%), y la falta de descanso debido a la pérdida de rutinas (24%).

Diferencias generacionales y apoyo emocional

El estudio también pone de relieve las diferencias generacionales en la forma de afrontar la Navidad. Los jóvenes de 18 a 24 años muestran menor intención de regresar a casa, prefiriendo pasar estas fechas con amigos, pero son quienes más tristeza sienten al concluir las fiestas. Por su parte, los adultos entre 31 y 35 años disfrutan de la Navidad con un equilibrio emocional notable, mientras que a partir de los 36 años, el cansancio y el estrés aumentan, alcanzando su punto máximo entre los 41 y 50 años.

La psicóloga Alicia González señala que «en estas fechas, muchas personas sienten que ‘deberían’ vivir la Navidad de una manera concreta». La clave está en reconocer y gestionar las emociones, lo que puede transformar el regreso a casa en una experiencia más equilibrada.

Con el fin de ayudar a los viajeros a afrontar este periodo con mayor serenidad, OUIGO ha lanzado la iniciativa Felices Vueltas. Durante los días 17 y 18 de diciembre, los pasajeros que viajen entre las ciudades mencionadas podrán participar en charlas exclusivas con psicólogos profesionales.

Esta propuesta busca acompañar al viajero en su regreso a casa, proporcionando recursos emocionales que faciliten la experiencia de los reencuentros familiares y permitan a los españoles gestionar mejor sus emociones durante una de las épocas más esperadas del año.