Durante el verano, la seguridad en playas y piscinas es fundamental. Con este objetivo, el Área de Atención Primaria del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) en Melilla ha lanzado un folleto informativo que ofrece consejos prácticos para prevenir ahogamientos, coincidiendo con el Día Mundial para la Prevención de los Ahogamientos, que se conmemora cada 25 de julio. Según el Informe Nacional de Ahogamientos de la Real Federación de Salvamento y Socorrismo, en 2024 se registraron en toda España 421 muertes por ahogamiento.
En Melilla y Ceuta, se contabilizó una muerte en cada ciudad, pero las autoridades sanitarias advierten que un descuido puede desencadenar una tragedia, especialmente entre los más jóvenes. La enfermera Gema Pascual de la Llana, involucrada en la elaboración del folleto, destaca que “los ahogamientos son la segunda causa de muerte accidental en Europa entre niños y jóvenes de entre cero y 19 años”. Por ello, Ingesa subraya que la prevención debe ser una prioridad durante la época estival, cuando las actividades acuáticas aumentan considerablemente.
Consejos esenciales para la seguridad acuática
Uno de los puntos más importantes que recalca la campaña es la necesidad de una vigilancia constante por parte de adultos responsables, especialmente en presencia de niños cerca del agua. Además, se aconseja el uso de dispositivos de flotación homologados. Pascual de la Llana subraya que “el chaleco salvavidas es más seguro que los manguitos u otros flotadores hinchables”.
Las recomendaciones del Ingesa incluyen medidas sencillas pero eficaces, como instalar barreras de protección en las piscinas, enseñar a los menores a nadar desde la edad escolar, formar a las familias en seguridad acuática y en técnicas básicas de rescate y reanimación, así como promover el conocimiento de las banderas de señalización en las playas.
En el entorno marino, se aconseja elegir playas con servicio de vigilancia y no bañarse en zonas donde está prohibido. Es esencial respetar las indicaciones de los socorristas. Las banderas juegan un papel clave: la verde indica que el baño es seguro; la amarilla, que hay que extremar la precaución y no ir más allá de la cintura; y la roja prohíbe completamente el baño.
Precauciones adicionales para evitar accidentes
Ingesa también desaconseja lanzarse de cabeza en lugares donde se desconoce la profundidad, ya que esto puede ocasionar lesiones graves. Se debe evitar saltar desde sitios peligrosos como balcones, árboles o trampolines. Otras recomendaciones importantes son no bañarse de noche ni bajo los efectos del alcohol, ya que estas situaciones reducen la capacidad de reacción y dificultan el rescate.
Si se nada mar adentro, es vital no alejarse demasiado. En caso de fatiga, es recomendable flotar de espaldas y mover solo las piernas para regresar a la orilla de forma segura. Ante una corriente, el bañista debe nadar de manera paralela a la orilla hasta salir de la zona peligrosa y luego avanzar hacia tierra firme. Los inflables, como colchonetas, requieren especial atención, ya que el viento o las corrientes pueden arrastrarlos fácilmente.
Esta información se encuentra disponible en los centros de salud de Melilla mediante trípticos informativos y mesas divulgativas. Además, Ingesa recomienda consultar la Guía para las familias del Ministerio de Sanidad, que incluye más consejos prácticos para mantener la seguridad en el agua.
