El debate sobre la nueva ordenanza fiscal que regulará la tasa de la basura en la comarca de Morrazo ha generado tensiones políticas, con el BNG criticando al PP y a Sogama por la situación actual. Esta ordenanza, utilizada por el PP para confrontar al BNG y relegar al PSOE del debate, no solo afecta a nivel local, sino que ha trascendido a la política gallega.
La Diputación de Pontevedra y el PP han señalado que solo se han canalizado cinco alegaciones a través del ORAL, mientras que el BNG ha respondido con argumentos que refuerzan su gestión en los concellos de Cangas, Moaña y Bueu. La formación nacionalista ha anunciado que la Mancomunidad iniciará los trámites para la licitación del servicio de recogida de basura, con el objetivo de que esté operativo a finales de 2026.
Críticas al PP y defensa del BNG
El BNG ha manifestado que alargar los plazos de la aprobación de la tasa y trasladar la asamblea al 6 de febrero fue una decisión acertada. «Es preferible atrasar la aplicación de la tasa durante el año 2026 antes de cerrar un proceso con prisas que pueda dejar propuestas sin estudiar», argumentó un portavoz de la formación. La intención es garantizar que todas las alegaciones sean analizadas con detenimiento y respetar el trabajo del personal de la Mancomunidad.
Además, el BNG ha destacado la utilidad del diálogo abierto con asociaciones vecinales y colectivos económicos, asegurando que muchas propuestas de estos grupos ya han sido incorporadas al proceso. «Desde el BNG entendemos que desde la participación y el consenso es posible construir servicios públicos más justos y eficaces», afirmaron. Una vez finalizado el proceso de análisis de alegaciones, se aprobará la nueva ordenanza y se iniciará la licitación del nuevo servicio de residuos.
Visión crítica sobre el modelo de Sogama
La formación política ha dejado claro que su objetivo es mejorar el servicio de recogida y gestión de residuos, buscando un modelo sostenible que reduzca la dependencia de Sogama, un sistema que consideran caducado y antiecológico. «Las subidas continuas de tarifas lastran las economías municipales y pretenden que sean los vecinos quienes paguen las consecuencias de un sistema impulsado por la Xunta», han declarado.
El BNG ha criticado duramente la estrategia del PP en la comarca, acusándoles de seguir un manual de crispación que impide el avance en la gestión de residuos. Aunque no mencionan explícitamente a Alternativa dos Veciños, se entiende que se refieren a este partido, que cuenta con un concejal en Cangas. «Es una lástima que haya quien defienda esto mismo en la oposición, pero que acabe formando parte de la estrategia del PP», concluyeron.
En otro orden de cosas, la presidenta de la Mancomunidad de Municipios de Morrazo anunció que se ha concedido una autorización condicional a la planta de compostaje en el polígono industrial de Castiñeiras. Esta planta, que se inscribió en el registro general de establecimientos, deberá cumplir con ciertos requisitos en una nueva inspección que se llevará a cabo en tres meses para obtener la autorización plena.
