Epi advierte del peligro del Palmer Mallorca en casa

El entrenador del Obradoiro, Diego Epifanio, conocido como Epi, ha manifestado su preocupación por el próximo partido contra el Palmer Basket Mallorca, un rival que ha cambiado significativamente tras la incorporación de nuevos jugadores y un nuevo cuerpo técnico. A pesar de que el Obradoiro es el claro favorito, Epi sabe que no será un encuentro sencillo debido a la racha de nueve victorias consecutivas del equipo isleño.

El partido se disputará el domingo a las 18:00 horas y, aunque el Palmer Mallorca ocupa la penúltima posición en la clasificación de la Primera FEB con solo dos victorias y nueve derrotas, Epi enfatiza que su fortaleza en casa ha aumentado. «Son un rival más peligroso, porque en su casa se están haciendo más fuertes y tienen a todos sus efectivos», aseguró el técnico burgalés.

Un rival transformado

La transformación del equipo balear se ha notado en su juego, así como en la definición de roles dentro de la plantilla. «Hay unos roles más definidos en su plantilla y eso les hace más peligrosos», añadió. Epi también destacó el partido reciente del Palmer contra el Cartagena, donde demostraron un gran nivel de energía, lo que incrementa la dificultad para el Obradoiro. «Jugar fuera de casa siempre es complicado y ellos querrán hacerlo muy bien ante su gente», comentó.

El entrenador del Obradoiro también se refirió al ruido mediático que rodea el siguiente encuentro contra el Básquet Coruña, programado para el 28 de octubre. «Es lógico que se hable de ese partido, pero nosotros tenemos claro que no podemos pensar en otra cosa que no sea el Palmer Mallorca», afirmó, destacando la importancia de la concentración del equipo en este enfrentamiento.

Desafíos por lesiones

La situación del equipo se complica aún más con la baja de Olle Lundqvist, que se perderá lo que resta de temporada. Epi aclaró que, según los servicios médicos, «todo salió bien» en la intervención, aunque lamentó la pérdida de un jugador crucial, no solo en el aspecto deportivo, sino también en lo emocional y relacional dentro del equipo. «No sé el impacto que tendrá en el equipo porque apenas hemos entrenado dos sesiones sin él», reconoció.

Con la ausencia de Lundqvist, la responsabilidad recaerá en Micah Speight, quien deberá dar un paso al frente. Epi confía en sus capacidades: «Es un jugador demasiado listo. Sabe lo que hay. No es necesaria una conversación cada vez que pasa algo», subrayó. Además, destacó que Alonso seguirá aportando su experiencia al equipo, algo que considera fundamental para mantener la cohesión y el rendimiento en la cancha.

El Obradoiro se prepara, por tanto, para un encuentro clave que podría marcar un punto de inflexión en su temporada, con todos los jugadores concentrados y dispuestos a dar lo mejor de sí mismos en un partido que promete ser intenso y competitivo.