En el corazón del Cerrato Palentino, la joven emprendedora Vanesa Urizarna Núñez ha transformado un terreno familiar en un proyecto innovador y sostenible llamado ‘Raíces del Cerrato’. Este espacio no solo es una huerta; es una fuente de esperanza que ha sido reconocida recientemente con el galardón del II Concurso a la Mejor Emprendedora Rural de Castilla y León 2025, otorgado por la Asociación de Empresarias de Castilla y León (ADEME).
La iniciativa de Vanesa fue escogida por su impacto social y su contribución al desarrollo rural, resaltando el papel fundamental de las mujeres en la revitalización de los pueblos. Cuando se enteró de su victoria, expresó que sintió «mucha alegría», recordando que el año anterior ya había quedado entre las finalistas. Desde su nacimiento en junio de 2023, el proyecto ha crecido de manera exponencial, gracias a la acogida y el apoyo de la comunidad.
Un viaje de regreso a las raíces
Vanesa regresó a Palencia en 2022 tras vivir en el extranjero, incluyendo tres años en Australia. Su regreso fue impulsado por la pandemia y una crisis personal, lo que la llevó a reflexionar sobre su futuro. Junto a su padre, decidieron abrir la huerta familiar al público, inicialmente con la idea de vender productos de manera directa. Sin embargo, la respuesta fue mucho más positiva de lo que habían anticipado.
En febrero de 2024, la emprendedora ganó el premio Cerrato Starter, un impulso crucial para su negocio que le permitió transformar la huerta en una marca integral. «Estoy muy agradecida a toda la gente que me ha apoyado desde el principio», comentó, reconociendo que, como autónoma, a menudo se siente sola en el camino.
Un modelo de agricultura sostenible y talleres creativos
‘Raíces del Cerrato’ se basa en dos pilares fundamentales: la agricultura sostenible y la gestión cultural. La huerta cultiva variedades locales y productos de temporada sin el uso de químicos, colaborando con productores cercanos para ofrecer productos como huevos camperos, miel y trufa negra, fomentando así el consumo local y la economía circular.
Además, la iniciativa incluye talleres creativos que combinan tradición y modernidad, enseñando técnicas como el bordado con aguja mágica y el diseño de neones. «Siempre trato de buscar que sean lo más sostenibles posibles o que sean innovadores y relacionados con el territorio», destacó Vanesa, quien ha experimentado un crecimiento significativo en 2024 y 2025.
Las inversiones en infraestructuras y equipamiento han sido clave para su desarrollo, y ahora planea crear una plataforma digital para facilitar la red de consumo, actualmente gestionada a través de WhatsApp y redes sociales. Vanesa también participa en asociaciones como la Asociación de Defensa Palentina y La Perdiz Roja, reconociendo la importancia de estas colaboraciones para fortalecer la comunidad.
Consciente de la relevancia de las redes sociales para dar visibilidad a su proyecto, utiliza Instagram y ha comenzado a explorar TikTok para llegar a un público más joven. A pesar de los retos de la soledad que enfrenta como autónoma, el apoyo de su entorno y el ‘mentoring’ recibido han sido cruciales para su éxito.
Vanesa Urizarna representa una tendencia en contraposición a la habitual, donde muchos jóvenes buscan oportunidades fuera. Ella eligió regresar y apostar por su pueblo, explicando que si bien al principio siguió la corriente de estudiar y vivir en el extranjero, pronto se dio cuenta de que no era lo que la hacía feliz. «Prefiero la motivación diaria de mi proyecto a la presión del entorno urbano», afirmó, destacando las ventajas de la vida rural.
Como mujer emprendedora, anima a otras a seguir su camino, advirtiendo que «lo más importante es que no duden, que no tengan miedo». Vanesa, que tardó en lanzarse por temor, ahora afirma con confianza que «todo sale» con una actitud positiva y decidida.
