Íñigo Onieva, empresario y restaurador, ha desvelado su ruta ‘cool’ por Madrid, donde combina su pasión por la gastronomía con el descubrimiento de locales de moda. Conocedor profundo de la ciudad, Onieva ha vivido en Londres y Milán, pero ha encontrado su hogar en la vibrante capital española, donde ha impulsado proyectos como Casa Salesas y Vega Members Club, este último en colaboración con figuras como Cristiano Ronaldo.
La experiencia de Onieva en Madrid no se limita a la gastronomía. Para él, la ciudad es un reflejo de un equilibrio entre tradición y modernidad, enriquecido por su oferta cultural y la vitalidad de sus calles. «Madrid es espectacular, tiene alma y convive en perfecta armonía con la modernidad», afirma el empresario, quien destaca la excepcional calidad de vida que ofrece la capital.
Un recorrido gastronómico por Madrid
Onieva señala que lo mejor de Madrid es su oferta gastronómica, accesible y variada, que permite disfrutar de excelentes platos sin necesidad de gastar una fortuna. «En cada barrio encuentras opciones encantadoras y asequibles», subraya. Esto es especialmente cierto en el barrio de Salesas, donde recomienda visitar locales como Charrúa, Los 33 y El Cisne Azul, que son solo algunos ejemplos de la calidad que se puede encontrar en la ciudad.
En cuanto a sus platos favoritos, Onieva no duda en mencionar el cocido madrileño, los huevos estrellados y, por supuesto, los churros como postre. «El ganador absoluto son los huevos estrellados con jamón, al estilo Lucio», añade con entusiasmo.
Madrid, un destino por descubrir
Aparte de la gastronomía, Onieva también destaca la importancia de explorar los barrios menos conocidos de Madrid. Sugiere pasear por Huertas y Las Letras, donde se pueden encontrar negocios tradicionales y con historia. «Me encanta perderme por Madrid en general, cada rincón tiene algo que ofrecer», comenta.
En el ámbito cultural, Onieva recomienda visitar el Museo Thyssen-Bornemisza y el Museo Reina Sofía, destacando su predilección por las obras de Picasso y Dali. Además, está en su lista de pendientes conocer el parque del Capricho y el palacio de Longoria, joyas arquitectónicas que aún no ha explorado.
Con una mirada hacia el futuro, Onieva también se muestra entusiasmado por sus próximos viajes, incluyendo un deseo de visitar Uzbekistán y Japón. A pesar de su amor por la aventura, siempre considera que volver a Madrid es una oportunidad para redescubrir su esencia, donde el cielo azul y la calidad de vida hacen que cada regreso sea especial.
En resumen, Íñigo Onieva no solo es un experto en el mundo de la gastronomía, sino también un apasionado de Madrid, una ciudad que, según él, esconde un sinfín de tesoros por descubrir. Su ruta ‘cool’ es una invitación a explorar y disfrutar de lo mejor que la capital española tiene para ofrecer.
