El fin de la Pax Americana: Europa frente a un nuevo orden

María-Paz López, corresponsal en Berlín, informa sobre un significativo cambio en las relaciones transatlánticas. El segundo mandato de Donald Trump ha comenzado con un tono agresivo hacia Europa, reclamando abiertamente Groenlandia y lanzando una nueva Estrategia de Seguridad Nacional que augura un futuro sombrío para el continente. Este divorcio entre Estados Unidos y Europa, que va más allá del trumpismo, se presenta como un trauma que marcará la historia reciente.

La estrategia de Trump, presentada en un documento que califica a la Unión Europea como un organismo que «socava la libertad política y la soberanía», ha causado un revuelo en el viejo continente. En un discurso el 13 de diciembre de 2023 en Múnich, el canciller alemán Friedrich Merz admitió que «las décadas de la Pax Americana han llegado a su fin», subrayando que Alemania debe replantear su relación con una superpotencia que ahora se comporta como adversaria.

Un cambio de paradigma en la política exterior alemana

Desde la Segunda Guerra Mundial, la política exterior de Alemania ha estado íntimamente ligada al atlantismo y a la alianza con Washington. Sin embargo, el comportamiento de Trump ha llevado a Merz a reflexionar sobre cómo tratar con un aliado que parece ignorar los intereses europeos. «Los estadounidenses defienden con dureza sus intereses», afirmó Merz, quien también advirtió sobre los riesgos del aislamiento estadounidense. «America first [América primero], pero America alone [América sola] no puede beneficiaros», agregó, sugiriendo que, si Washington no puede trabajar con Europa, al menos debería considerar a Alemania como un socio.

Durante una reciente visita a la Casa Blanca, Merz intentó mantener el diálogo abierto, prometiendo un aumento en el gasto defensivo de Alemania. La prensa alemana vio como un éxito que la rueda de prensa conjunta se llevara a cabo sin ataques por parte de Trump, lo que indica la delicada naturaleza de estas interacciones.

Un pasado compartido que se desvanece

La historia entre Alemania y Estados Unidos es rica y compleja. Desde la ayuda del Plan Marshall tras la guerra, que proporcionó a Alemania 1 400 millones de dólares de entonces (aproximadamente 17 900 millones de euros actuales), hasta la integración de Alemania en la OTAN en 1955, estos vínculos han sido fundamentales. Sin embargo, el contexto actual parece alejar a las nuevas generaciones de alemanes de esta narrativa compartida.

Merz, consciente de esta desconexión, ha hecho un esfuerzo por recordar los lazos históricos. Durante su encuentro con Trump, le obsequió un facsímil de la partida de nacimiento de su abuelo, Friedrich Trump, quien emigró a Estados Unidos en 1885. A pesar de la proclamación del fin de la Pax Americana, Merz sigue invitando a Trump a visitar Alemania, destacando la relevancia de su historia conjunta.

La situación actual presenta un claro desafío para Europa y, en particular, para Alemania. A medida que el mundo se enfrenta a un reordenamiento geopolítico, las antiguas certezas están siendo cuestionadas y el futuro de las relaciones transatlánticas se encuentra en una encrucijada.