En el corazón del Parque Tecnológico de Boecillo, en Valladolid, la empresa 53 Biologics ha emergido como un líder en el desarrollo y fabricación de medicamentos biológicos. Fundada en 2017 por Pablo Gutiérrez, esta compañía ha experimentado un notable crecimiento, posicionándose como un referente no solo en España, sino también a nivel global en el sector de la biotecnología.
Crecimiento y capacidad de producción
53 Biologics opera en dos edificios dedicados a la innovación científica, donde su modelo de negocio como CDMO (Organización de Desarrollo y Fabricación por Contrato) le permite abarcar todas las etapas del desarrollo de medicamentos biológicos. Su día a día incluye desde los primeros experimentos de laboratorio hasta la producción a gran escala para ensayos clínicos y fabricación comercial. Actualmente, la empresa cuenta con cuatro líneas de producción, una de las cuales tiene una capacidad de 2.000 litros, situándose entre las pocas CDMO globales con tal capacidad.
“Cuando comenzamos, la mayoría de los proyectos estaban centrados en investigación y desarrollo, principalmente en proteínas recombinantes. Hoy, el grueso de nuestra facturación proviene de la fabricación de medicamentos para ensayos clínicos”, afirma Gutiérrez. Esta evolución ha permitido a 53 Biologics ampliar sus instalaciones hasta superar los 10.000 m², aumentando su capacidad productiva y logrando certificaciones que garantizan la calidad de sus medicamentos biológicos destinados a pacientes de todo el mundo.
Innovación y futuro del sector
El crecimiento de 53 Biologics se sustenta en una cultura de colaboración, innovación y flexibilidad. “Hemos pasado de ser un puente entre academia e industria a convertirnos en un socio biotecnológico global”, explica el CEO. La empresa ha obtenido reconocimientos como el PYME 2025 de Valladolid y el CDMO Leadership Award en la categoría de biológicos, que destacan su compromiso con la calidad y la fiabilidad en su trabajo.
En cuanto a las oportunidades en el mercado de biotecnología, Gutiérrez señala que a corto plazo hay un crecimiento sostenido en la demanda de CDMOs vinculadas a terapias avanzadas, anticuerpos y vacunas. A largo plazo, la biotecnología jugará un papel fundamental en la resolución de desafíos globales en salud, especialmente en las áreas de terapias génicas y anticuerpos.
La inversión en investigación y desarrollo es crucial. “Dedicamos más de un 10% de nuestra facturación a I+D para mejorar nuestras capacidades de fabricación”, asegura Gutiérrez. Además, la empresa está explorando el uso de inteligencia artificial para digitalizar y automatizar procesos, lo que promete optimizar su producción y reducir costes.
Mirando hacia el futuro, 53 Biologics tiene el objetivo de consolidarse como una de las CDMO de referencia mundial en la fabricación de productos biológicos. “Con la expansión de nuestras infraestructuras y la incorporación de nuevas líneas de fabricación, aspiramos a capturar tres proyectos nuevos en 2026, lo que nos permitirá aumentar nuestra plantilla a un rango de entre 90 y 110 trabajadores”, concluye Gutiérrez.
La historia de 53 Biologics no solo resalta el potencial de la biotecnología en Castilla y León, sino que también establece un ejemplo de cómo la innovación y el compromiso pueden transformar una región en un centro de excelencia en el ámbito global.
