El hallazgo sobre astrocitos que promete curar lesiones medulares

Investigadores del Cedars-Sinai en Estados Unidos han identificado un mecanismo de curación que podría tener aplicaciones futuras en el tratamiento de pacientes con lesiones de médula espinal, accidentes cerebrovasculares y afecciones neurodegenerativas como la esclerosis múltiple. Este descubrimiento, publicado en la prestigiosa revista Nature, se centra en una función previamente desconocida de los astrocitos, un tipo de célula del sistema nervioso central.

Los astrocitos y su papel en la reparación

El neurocientífico Joshua Burda, profesor adjunto de Ciencias Biomédicas y Neurología en Cedars-Sinai, explica que «los astrocitos son mecanismos de respuesta cruciales ante enfermedades y trastornos del sistema nervioso central». Su investigación revela que los astrocitos situados lejos del lugar de la lesión contribuyen significativamente a la reparación de la médula espinal. Además, han identificado un mecanismo que utilizan estos astrocitos, denominados «astrocitos de lesión remota» (ALR), para indicar al sistema inmunitario que limpie los restos resultantes de la lesión, un paso vital en el proceso de curación de los tejidos.

Estos astrocitos desempeñan un papel esencial en la salud del sistema nervioso, ya que ayudan a mantener la transmisión de señales entre el cerebro y el resto del cuerpo. Cuando ocurre una lesión medular, las fibras nerviosas se dañan, lo que puede provocar parálisis y la interrupción de la información sensorial, como la percepción del tacto y la temperatura.

Mecanismo de acción y sus implicaciones

En su estudio, los investigadores analizaron ratones de laboratorio con lesiones medulares y encontraron que los ALR son fundamentales en la recuperación del sistema nervioso. Además, se observó evidencia sólida del mismo mecanismo en muestras de tejido de pacientes humanos con lesiones medulares. El laboratorio de Burda identificó un subtipo de ALR que envía una proteína llamada CCN1 para enviar señales a las células inmunes, conocidas como microglía. Según Burda, «una función de la microglía es servir como principal recolector de basura en el sistema nervioso central». Esta proteína ayuda a que la microglía modifique su metabolismo y pueda digerir mejor los restos de fibras nerviosas dañadas.

La eficiente limpieza de residuos que promueve el CCN1 podría ser clave para la recuperación espontánea observada en muchos pacientes con lesiones medulares. Sin embargo, al eliminar el astrocito CCN1, se observó que la recuperación se veía drásticamente afectada, lo que sugiere un vínculo directo entre la presencia de esta proteína y la capacidad de recuperación del tejido nervioso.

El doctor David Underhill, director del Departamento de Ciencias Biomédicas, destaca que «el papel de los astrocitos en la recuperación del sistema nervioso central ha sido notablemente poco estudiado». Este trabajo sugiere que los astrocitos alejados de las lesiones ofrecen una vía viable para limitar la inflamación crónica, mejorar la regeneración funcionalmente significativa y promover la recuperación neurológica tras lesiones cerebrales y medulares.

En la actualidad, Burda lidera esfuerzos para aprovechar el mecanismo CCN1 en la curación de la médula espinal y para investigar más a fondo el papel de los astrocitos en las enfermedades neurodegenerativas inflamatorias y en el proceso de envejecimiento.