Desde su asunción en 2016 como presidente y consejero delegado de Urovesa, Justo Sierra ha llevado a la compañía familiar a convertirse en un referente en la fabricación de vehículos especializados. La empresa, con sede en Galicia, es capaz de producir hasta 2.500 vehículos anuales, aunque su producción media se sitúa en unas 500 unidades por año, dependiendo de las licitaciones.
Urovesa se ha especializado en la fabricación y posventa de todoterrenos militares, vehículos contraincendios y de recogida de residuos urbanos. Desde su fundación, la compañía ha diversificado su oferta, comenzando con la producción de 4×4 agrícolas y forestales. Desde 1981, colabora estrechamente con las Fuerzas Armadas españolas, lo que ha fortalecido su posicionamiento en el sector.
Planes de crecimiento y diversificación
La industria de defensa, según Sierra, es un sector que requiere una inversión a largo plazo. «Europa tiene que recuperar la industria y acompasarse al ritmo de la inversión; la industria requiere certidumbre y nosotros estamos preparados», afirma. Los recientes planes de rearme europeo han proporcionado un impulso adicional a la compañía, que ha elevado su número de alianzas estratégicas con fabricantes de sistemas de defensa en el continente.
Sierra destaca que el 80% de las ventas de Urovesa provienen de su vehículo estrella, el Vamtac, que actúa como plataforma modular para diversos sistemas, desde defensa aérea hasta ambulancias. Este enfoque modular permite adaptarse a las necesidades de diferentes clientes, lo que aumenta la versatilidad de la oferta de la empresa.
La empresa prevé que, para 2025, las ventas se dividan en un 40% a 50% de España, 20% de Oriente Medio y un 20% de Asia-Pacífico, con un resto más atomizado de otros países. La segmentación de su negocio refleja que el 75% de su actividad está concentrada en los Ministerios de Defensa e Interior, mientras que el 25% restante está ligado al ámbito civil.
El impacto del cambio climático y la innovación
Sierra también advierte sobre los desafíos que presenta el cambio climático: «Hemos identificado que en los próximos años, como consecuencia del cambio climático, lamentablemente habrá amenazas relacionadas con desastres naturales, emergencias e incendios». En este sentido, Urovesa trabaja para que sus vehículos sean capaces de llegar rápidamente a zonas afectadas por emergencias, ofreciendo soluciones efectivas en situaciones críticas.
La facturación de Urovesa alcanzó los 125 millones de euros en 2024, y se prevé que para el presente año, esta cifra oscile entre 135 y 150 millones. La compañía destina entre el 5% y el 10% de sus ingresos anuales a innovación y ha ampliado recientemente sus instalaciones en Valga, cerca de Santiago.
La estrategia de Urovesa se centra en equilibrar su mezcla de productos entre el sector militar y civil, con el objetivo de que dos tercios de su facturación provengan de mercados internacionales en el futuro. A medida que la demanda de vehículos especializados crece, la compañía se posiciona como un actor clave en el panorama europeo de defensa y emergencias.
