Ante la incertidumbre del desempleo, muchos se preguntan: «¿Cuánto paro me corresponde?». El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) proporciona una tabla oficial que detalla las cuantías de la prestación por desempleo en función de las cotizaciones acumuladas.
Condiciones para acceder a la prestación
El derecho a cobrar el paro depende de la duración de las cotizaciones previas. Según el SEPE, el mínimo para acceder a la prestación contributiva es haber cotizado un mínimo de 360 días, lo que otorga derecho a 120 días de prestación, es decir, cuatro meses. A medida que aumenta el periodo cotizado, también se incrementa la duración de la prestación.
Por ejemplo, si una persona ha trabajado entre 540 y 719 días, podrá recibir el paro durante 180 días, mientras que con cotizaciones de entre 900 y 1.079 días, la prestación se extiende hasta 300 días. En los tramos más altos, aquellos que hayan cotizado 1.440 días o más, podrán obtener entre 480 y 720 días de prestación, siendo este último el máximo previsto por la normativa.
Tabla de prestaciones del SEPE
Para facilitar la comprensión de las prestaciones disponibles, el SEPE ha elaborado una tabla que resume la duración de la prestación según el número de días cotizados:
- De 360 a 539 días cotizados → 120 días de prestación
- De 540 a 719 días cotizados → 180 días de prestación
- De 720 a 899 días cotizados → 240 días de prestación
- De 900 a 1.079 días cotizados → 300 días de prestación
- De 1.080 a 1.259 días cotizados → 360 días de prestación
- De 1.260 a 1.439 días cotizados → 420 días de prestación
- De 1.440 a 1.619 días cotizados → 480 días de prestación
- De 1.620 a 1.799 días cotizados → 540 días de prestación
- De 1.800 a 1.979 días cotizados → 600 días de prestación
- De 1.980 a 2.159 días cotizados → 660 días de prestación
- Desde 2.160 días cotizados → 720 días de prestación
Por lo tanto, una persona que haya cotizado seis años completos (es decir, 2.160 días o más) podrá cobrar el paro durante un máximo de dos años, siempre que cumpla con el resto de los requisitos exigidos por la legislación vigente.
La claridad de esta información es crucial para quienes se enfrentan a la situación de desempleo, permitiéndoles conocer sus derechos y planificar su futuro económico.
