Un equipo de investigadores ha conseguido revertir los efectos del Alzheimer en ratones mediante el equilibrio de una molécula clave, según un estudio publicado en Cell Reports Medicine. Esta investigación, liderada por la Dra. Kalyani Chaubey del Laboratorio Pieper, desafía la creencia de que esta enfermedad neurodegenerativa es irreversible, ofreciendo nuevas esperanzas para el tratamiento de esta patología devastadora.
El Alzheimer es una de las principales causas de dependencia en España, afectando a millones de personas y caracterizándose por la acumulación de dos proteínas anómalas en el cerebro: el amiloide y la proteína tau. Durante más de un siglo, la investigación se ha centrado en la prevención y el retraso de la enfermedad, pero este nuevo enfoque pone de manifiesto la posibilidad de recuperación.
Un estudio innovador
El estudio se llevó a cabo en modelos murinos que replican las mutaciones genéticas asociadas al Alzheimer en humanos. Los investigadores utilizaron dos líneas de ratones: uno con múltiples mutaciones en el procesamiento de amiloide y otro con una mutación en la proteína tau. Estos modelos desarrollan patologías similares a las que se observan en personas con Alzheimer, lo que permite un análisis más certero de la enfermedad.
Los científicos encontraron que los niveles de una molécula esencial para la energía celular, el NAD+, disminuyen significativamente en el cerebro de personas con Alzheimer y en los modelos murinos. Sin un equilibrio adecuado de esta molécula, las células no pueden realizar procesos críticos para su funcionamiento y supervivencia.
Resultados prometedores
El equipo demostró que la reducción de NAD+ es más pronunciada en cerebros afectados por Alzheimer, y al restablecer este equilibrio, se podrían prevenir e incluso revertir los efectos de la enfermedad. Sorprendentemente, los tratamientos aplicados a ratones con Alzheimer avanzado lograron no solo proteger a los ratones sanos, sino también permitir que aquellos ya afectados recuperaran la función cognitiva.
Las pruebas mostraron que el tratamiento tardío en estos ratones no solo revertía los principales eventos patológicos, sino que también normalizaba los niveles de tau 217 fosforilada, un biomarcador clínico recientemente aprobado que podría ser clave en futuros ensayos clínicos. El Dr. Andrew A. Pieper, autor principal del estudio, expresó su entusiasmo por los resultados, afirmando que restaurar el equilibrio energético cerebral puede ofrecer un camino hacia la recuperación de la enfermedad.
Este avance representa un cambio de paradigma en la forma en que se aborda el Alzheimer, sugiriendo que los efectos de esta enfermedad podrían no ser necesariamente permanentes. La investigación abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas que podrían transformar el tratamiento y la gestión de esta devastadora enfermedad neurodegenerativa.
Sin embargo, el Dr. Pieper también advirtió sobre los riesgos asociados con el uso de precursores de NAD+ que elevan sus niveles a cifras peligrosas, lo que podría promover el cáncer. El enfoque de este estudio, utilizando un agente farmacológico específico, garantiza que se mantenga el equilibrio adecuado sin alcanzar niveles perjudiciales.
Este hallazgo no solo proporciona un nuevo enfoque para el tratamiento del Alzheimer, sino que también resalta la importancia de realizar investigaciones adicionales para explorar plenamente las implicaciones de restaurar el equilibrio energético en el cerebro.
