La Federación de Organizaciones Andaluzas de Mayores (FOAM) ha expresado su valoración positiva sobre la reciente decisión del Gobierno central de revalorizar las pensiones para el año 2026 en función del Índice de Precios al Consumo (IPC). Este anuncio implica que las pensiones contributivas y de clases pasivas experimentarán un incremento del 2,7%, mientras que las pensiones mínimas y no contributivas se elevarán por encima de la inflación, contribuyendo así a proteger el poder adquisitivo de los pensionistas frente a la creciente carestía de la vida.
Según lo aprobado en el último Consejo de Ministros, las pensiones mínimas aumentarán un 7,07%, alcanzando incrementos de hasta el 11,4% en los casos que incluyen cargas familiares. El mismo porcentaje se aplicará al Ingreso Mínimo Vital, lo que representa un avance significativo en la mejora de la protección social de las personas mayores y en situaciones vulnerables.
Un paso hacia la suficiencia de las pensiones
FOAM ha destacado que este aumento es una buena noticia para los más de 9 millones de pensionistas que dependen de estas prestaciones, y que es un paso necesario para garantizar la suficiencia de las pensiones en un contexto inflacionario. «Nuestra organización exige que este tipo de medidas se implementen de forma efectiva para asegurar el bienestar de los pensionistas», han señalado desde FOAM.
No obstante, la organización ha rechazado firmemente que esta revalorización vuelva a integrarse en un decreto ómnibus, como ocurrió el año anterior. Consideran que agrupar medidas heterogéneas sin relación directa con la política de pensiones es inapropiado, ya que subordina la subida a la tramitación parlamentaria de iniciativas que no están directamente relacionadas con el sistema de Seguridad Social.
La defensa de las pensiones públicas
FOAM subraya que la revalorización de las pensiones, consolidada en la reforma de 2021, representa un avance fundamental en la defensa de las pensiones públicas. Este enfoque es crucial para evitar la pérdida de capacidad adquisitiva que afectó a generaciones anteriores debido a la evolución del IPC.
En conclusión, mientras la revalorización de las pensiones se aplaude como una medida necesaria, FOAM insiste en que es imperativo que esta cuestión se trate con la seriedad que merece, evitando su uso como moneda de cambio en otras políticas que no benefician directamente a los pensionistas.
