El Grupo Instrumental de DPZ preserva la música aragonesa

El Grupo Instrumental de Música de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) ha iniciado un ambicioso proyecto para recuperar y preservar la memoria de la música popular aragonesa. Desde 2018, este grupo ha estado trabajando en la recopilación de obras de autores aragoneses, logrando reunir un repertorio que incluye composiciones de 64 compositores, desde Gaspar Sanz hasta Antón García Abril.

Entre las obras recuperadas se encuentran piezas de músicos poco conocidos, pero significativos en su tiempo. Por ejemplo, el músico caspolino Florencio Repollés escribió una polca dedicada a La de Ricla, mientras que Pascual Marquina compuso pasodobles inspirados en localidades zaragozanas como Bilbilitano y Sabinán. Esta labor no solo se limita a compositores clásicos, sino que también abarca la música popular de los últimos dos siglos, de autores que, aunque olvidados, fueron relevantes en su época.

La importancia de la música popular aragonesa

El trabajo del Grupo Instrumental de la DPZ se centra en dar visibilidad a esos compositores que, por diversas razones, han caído en el olvido. Entre los nombres más destacados se encuentran José Franco Ribate, Eduardo Arguedas, José Borobia y Santiago Muñoz Ramón. La DPZ considera esencial la recuperación de este patrimonio cultural, ya que forma parte de la identidad aragonesa y de la historia musical de la región.

La iniciativa ha despertado un gran interés en la comunidad y ha permitido que muchos aragoneses redescubran la riqueza de su legado musical. Las actuaciones del grupo no solo se limitan a la recopilación, sino que también ofrecen conciertos y eventos donde se interpretan estas obras, contribuyendo así a que la música aragonesa resuene en la actualidad.

Un futuro prometedor para la música aragonesa

A medida que el Grupo Instrumental de la DPZ continúa su labor, se espera que esta iniciativa inspire a nuevas generaciones de músicos y compositores en Aragón. La preservación de la música popular no solo es un homenaje a los autores de antaño, sino también un impulso para la creación de nuevas obras que sigan enriqueciendo el panorama musical de la comunidad.

La música aragonesa, con su diversidad y carácter único, tiene un lugar importante en la cultura española, y el trabajo de la DPZ es fundamental para asegurar que estas melodías sigan vivas y sean parte de la memoria colectiva de Aragón.