El sector azulejero se encuentra en una encrucijada crítica debido a la crisis energética y la nueva normativa de derechos de emisión de la Unión Europea. El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha valorado positivamente que la UE haya incluido a este sector en el sistema de compensación de costes indirectos de CO2 a partir de 2026, pero ha advertido que esta medida es «insuficiente» para mitigar el impacto del «hachazo energético» que enfrenta.
Durante la reunión mantenida el 17 de diciembre en Moncloa con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, Llorca solicitó la implicación del Ejecutivo para asegurar que las ayudas sean efectivas y dotadas de suficientes fondos. «Es fundamental que el mayor número de empresas electrointensivas del sector puedan acceder a estas ayudas con mayores cuantías», afirmó.
Demandas clave para el sector cerámico
Llorca destacó que esta petición es solo una de las muchas que ha realizado al Gobierno en relación al sector cerámico, que forman parte de un documento más amplio de 100 medidas para la Comunitat Valenciana. Sin embargo, subrayó que la demanda más urgente es el respaldo a la cerámica española para evitar pérdidas significativas ante el nuevo régimen de derechos de emisión. «Esta es la principal reivindicación y la gran amenaza para el clúster», enfatizó.
El presidente de la Generalitat también ha hecho hincapié en que el verdadero problema radica en el Régimen de Comercio de derechos de emisión de la Unión Europea. Por ello, ha instado al Gobierno de España a defender los intereses de la industria cerámica y a luchar por la suspensión de este régimen. Además, ha reiterado su petición de que no se apliquen recortes en las retribuciones de la cogeneración, advirtiendo que esto podría resultar en «pérdidas millonarias» para un sector ya muy afectado por la sobrerregulación europea.
Apoyo necesario para la continuidad del sector
Para Llorca, es esencial seguir apoyando a un sector que ha sido gravemente castigado por las circunstancias actuales. Se requiere la implementación de medidas que aseguren su continuidad, incluyendo la creación de un marco legal y energético que sea justo y realista. Además, es vital proteger al azulejo de la Comunitat Valenciana frente a competidores externos que no enfrentan las mismas exigencias que las industrias comunitarias.
La situación del sector azulejero es un reflejo de los desafíos más amplios que enfrenta la industria en general, y las decisiones que se tomen en los próximos meses serán cruciales para su futuro. La Generalitat continúa abogando por un enfoque que permita la recuperación y la sostenibilidad de esta importante industria, clave para la economía de la región.
