Descubre el Castillo de Olmillos, un hotel medieval en Burgos

El Castillo de Olmillos de Sasamón se erige como un destino singular en la provincia de Burgos, ofreciendo a los viajeros la oportunidad de dormir en una fortaleza medieval del siglo XV. Este impresionante edificio, que combina historia y confort, se ha convertido en un hotel de cuatro estrellas y restaurante, ideal para quienes buscan una escapada con encanto.

Un tesoro histórico en Castilla y León

Situado a tan solo 270 kilómetros de Madrid y a 2,6 kilómetros de la pintoresca localidad de Sasamón, el castillo destaca por su arquitectura gótica-isabelina. La fortaleza es un ejemplo bien conservado de la arquitectura militar burgalesa, comenzando su construcción en 1446 bajo la dirección de Don Pedro de Cartagena, un judío converso de Burgos. Aunque no fue diseñado originalmente para la guerra, su estructura imponente refleja el carácter señorial de la época.

Los visitantes pueden admirar la restauración del castillo, que incluye elegantes torres y un exterior impresionante. Además, el hotel permite el acceso a su restaurante, El Castillo, el cual ha recibido críticas positivas y ofrece una experiencia gastronómica única en un entorno histórico.

Un viaje al pasado con comodidades modernas

El Señorío de Olmillos, como se conoce el hotel, cuenta con 28 habitaciones que han sido diseñadas para respetar la estructura original del castillo. Cada habitación ofrece un ambiente único, con comodidades que cumplen con los estándares de un hotel de cuatro estrellas. Los precios por noche suelen rondar los 170 euros, aunque pueden variar según la temporada y la disponibilidad.

A lo largo de su historia, el castillo ha estado en manos de distintas familias nobles, incluyendo los señores de los Cartagena y los vizcondes de Valoria. Durante el siglo XIX, sufrió un ataque que resultó en un incendio, pero su reciente restauración ha devuelto al castillo su esplendor original.

Visitar el Castillo de Olmillos de Sasamón no solo ofrece la posibilidad de alojarse en un monumento histórico, sino también de explorar la rica historia de la región. Los turistas pueden complementar su estancia con visitas a la cercanía de la colegiata de Santa María la Real y la iglesia de la Asunción, que enriquecen aún más la experiencia cultural de este encantador rincón de España.