La reciente popularidad de la “prueba del pulgar” ha puesto de manifiesto un tema crítico en la salud cardiovascular: el riesgo de aneurisma de aorta. El cardiólogo Aurelio Rojas explica en el pódcast Tiene Sentido que esta prueba, que cualquier persona puede realizar en casa, permite detectar indicios de hiperlaxitud en el tejido conectivo que, con el tiempo, podría llevar a complicaciones serias.
Para llevar a cabo la prueba, se debe extender la mano sin doblar la palma y flexionar el pulgar hacia adentro de manera natural. Si el pulgar alcanza el borde de la palma o lo sobrepasa, esto podría ser un indicador de un tejido conectivo más laxo, lo que a su vez aumenta la probabilidad de desarrollar un aneurisma en la aorta. Rojas enfatiza que este gesto no constituye un diagnóstico definitivo, sino que actúa como una señal de alerta para consultar a un médico, especialmente si hay antecedentes familiares o factores de riesgo presentes.
La importancia de la aorta y sus riesgos
La aorta, el principal vaso sanguíneo que transporta la sangre desde el corazón, se comporta como un “tubo” con paredes de colágeno. Si estas paredes son débiles, pueden dilatarse a lo largo de los años, formando un aneurisma que puede llevar a complicaciones fatales. Un resultado positivo en la prueba del pulgar no implica necesariamente que una persona tenga un aneurisma, pero sí recomienda realizar un cribado, como una ecografía, especialmente si se presentan otros factores de riesgo como fumar, tener hipertensión, diabetes o sobrepeso.
Rojas también advierte sobre otros síntomas que no deben ser ignorados: palpitaciones inusuales, presión opresiva en el pecho, falta de aire y fatiga anormal en actividades cotidianas. Estos síntomas pueden ser indicativos de problemas cardiovasculares, y es crucial que tanto hombres como mujeres, especialmente después de la menopausia, presten atención a su salud cardiovascular. Las mujeres pierden la protección vascular de los estrógenos, lo que incrementa su riesgo a partir de los 40-50 años.
Prevención y hábitos saludables
No existen soluciones mágicas, pero sí oportunidades para mejorar la salud cardiovascular. Rojas destaca que el cuerpo tiene la capacidad de regenerarse y que el corazón puede desarrollar nuevos vasos colaterales tras episodios de isquemia. Por ello, adoptar hábitos saludables es crucial, y la mejor dieta es la auténtica mediterránea, rica en legumbres, verduras, frutas, pescado, carnes poco procesadas y aceite de oliva virgen extra. Los alimentos ultraprocesados, aunque puedan parecer saludables, suelen ser perjudiciales.
En cuanto a los suplementos, Rojas sugiere que deben ser un complemento, nunca un sustituto de hábitos saludables. Algunos de los más respaldados incluyen magnesio, omega-3, vitamina D y creatina, siendo esta última beneficiosa no solo para el rendimiento muscular, sino también para la recuperación.
Si la prueba del pulgar resulta positiva, no es motivo de alarma inmediata, pero sí es una invitación a revisar los factores de riesgo. Mantener un estilo de vida activo, como caminar diariamente, y prestar atención a la alimentación puede reducir significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Rojas concluye con un mensaje claro: las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte a nivel mundial, pero hasta el 80% de estos problemas están relacionados con el estilo de vida. Por lo tanto, un simple gesto como doblar el pulgar puede ser un recordatorio vital para cuidar del corazón.
