El Espanyol tiene la oportunidad de marcar un hito en su historia reciente al enfrentarse al FC Barcelona en el RCDE Stadium este sábado, ya que no ha logrado vencer a su eterno rival en este recinto desde su inauguración el 2 de agosto de 2009. En los últimos 14 derbis disputados en Cornellà-El Prat, el balance es desfavorable para los blanquiazules, con ocho victorias para el Barça y seis empates, lo que agrava la presión sobre el equipo local en este importante encuentro de Liga.
A pesar de esta racha negativa en la Liga, el Espanyol logró una victoria memorable en el RCDE Stadium durante un partido de la Copa del Rey el 17 de enero de 2018, donde se impuso al Barça por 1-0 gracias a un gol de Melendo en el minuto 88. Sin embargo, la última victoria del Espanyol en un derbi de Liga en su campo se remonta al 13 de enero de 2007, cuando derrotaron al Barça por 3-1 en el antiguo estadio de Montjuïc.
Una historia de rivalidad intensa
La rivalidad entre el Espanyol y el Barça siempre ha estado marcada por momentos intensos y memorables. En aquel partido de 2007, los goles de Luis García, Tamudo y Rufete sellaron la victoria perica, mientras que Saviola anotó el tanto del honor para el equipo azulgrana. Este derbi es recordado no solo por el resultado, sino también por la explosiva reacción del entonces técnico del Barça, Frank Rijkaard, quien fue captado golpeando la marquesina de su banquillo tras el segundo gol del Espanyol, un momento que quedó grabado en la memoria de los aficionados.
Con el equipo dirigido por Manolo buscando su primera victoria en casa en un derbi de Liga desde hace más de 16 años, la presión sobre los jugadores es palpable. Los aficionados esperan que este encuentro sirva para cambiar la historia reciente y que el Espanyol pueda, por fin, celebrar un triunfo en su propio estadio ante el eterno rival.
La afición blanquiazul está deseosa de ver a su equipo romper esta maldición y, aunque los números no juegan a su favor, la pasión que caracteriza a estos encuentros puede jugar un papel crucial en el desarrollo del partido. Sin duda, el RCDE Stadium será un hervidero de emociones cuando el balón eche a rodar.
