El Gobierno destina 3.123 millones al Corredor Atlántico en 2025

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha anunciado una inversión histórica de 3.123 millones de euros para el Corredor Atlántico en el año 2025, un incremento del 171% respecto a la media anual de licitaciones del periodo 2018-2024, que se situó en 1.153 millones de euros. Esta decisión refuerza el compromiso del Gobierno con el desarrollo de infraestructuras de transporte en el país, estableciendo un nuevo récord de inversión.

El año del Corredor Atlántico

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado a 2025 como «el año del Corredor Atlántico», subrayando que esta inversión sin precedentes marca un avance significativo en la modernización de la red ferroviaria. Puente ha asegurado que el Ministerio continuará en esta senda de actuaciones también en 2026, multiplicando por cinco el volumen de actuaciones en comparación con la media de hace una década, que era de tan solo 653 millones de euros.

El compromiso del Ministerio incluye la finalización de la red básica del Corredor Atlántico antes de 2030, con una asignación total de más de 26.000 millones de euros. De esta cifra, 12.000 millones se destinarán a proyectos ferroviarios, mientras que el resto se invertirá en puertos, aeropuertos, carreteras y nodos urbanos.

Proyectos clave en marcha

Entre las actuaciones previstas para 2025, destaca el tendido de una segunda vía en el tramo de 66 kilómetros entre Medina del Campo (Valladolid) y la bifurcación de Coreses (Zamora) en la Línea de Alta Velocidad a Galicia. En Asturias, se están renovando los túneles de Villabona y modernizando la línea ferroviaria entre León y Gijón, con el objetivo de potenciar el tráfico de viajeros y mercancías.

Asimismo, se han planificado inversiones para el acceso ferroviario al puerto exterior de Punta Langosteira en A Coruña, que suman 11,6 millones de euros. También se destinarán más de 450 millones de euros para la llegada de la alta velocidad al País Vasco con la llamada ‘Y vasca’, además de avanzar en la línea de alta velocidad entre Burgos y Vitoria, así como en el despliegue de la alta velocidad en Extremadura en rutas como Toledo-Talavera-Talayuela y Sevilla-Huelva.

La magnitud de estas inversiones no solo refleja el compromiso del Gobierno con las infraestructuras, sino que también promete transformar la movilidad en el norte de España, facilitando el transporte de personas y mercancías y alineándose con los objetivos de sostenibilidad establecidos por la Comisión Europea.