Un nuevo fármaco, la clascoterona, ha demostrado un incremento en el crecimiento del cabello de más del 500% en ensayos clínicos, lo que ha generado expectativas entre los hombres afectados por alopecia androgenética. Esta cifra, obtenida a partir de estudios realizados con casi 1 500 pacientes, marca un hito tras tres décadas sin nuevas terapias efectivas en este ámbito.
La compañía Cosmo Pharmaceuticals presentó recientemente los resultados de dos ensayos clínicos de fase 3, los cuales son cruciales antes de la aprobación de un medicamento. En estos estudios, los voluntarios recibieron clascoterona al 5% de forma tópica durante seis meses, mostrando incrementos del 539% y del 168% en el recuento capilar en cada ensayo. Además, no se reportaron eventos adversos significativos relacionados con el fármaco, lo que aumenta su atractivo.
Un avance esperado en el tratamiento de la alopecia
La clascoterona actúa directamente sobre los receptores androgénicos del folículo piloso, bloqueando la acción de la hormona DHT, un derivado de la testosterona que provoca la reducción del tamaño del folículo hasta su inactividad. Este mecanismo es similar al del minoxidil, que ha sido el tratamiento estándar durante más de 30 años.
Desde Cosmo Pharmaceuticals, se espera que la aprobación del fármaco en Estados Unidos llegue en 2026, una vez se complete el seguimiento a un año de los pacientes. El Dr. Eduardo López Bran, jefe del servicio de Dermatología del Hospital Clínico San Carlos, expresa su optimismo: «Evidentemente, los alopecicos, entre los que me incluyo, estamos de enhorabuena», aunque también mantiene reservas hasta que se publiquen los estudios en revistas científicas.
La comunidad médica recibe estos avances con cautela, dado que la variabilidad en los resultados de los ensayos es un aspecto a discutir en conferencias especializadas, como la FUE Asia, que se celebrará en enero de 2024. En Europa, se estima que hasta el 80% de los hombres sufrirá alopecia en algún momento de su vida, y en España, cerca de 9 millones padecen esta condición, lo que representa entre el 40% y el 45% de la población masculina.
Una nueva era para la alopecia
Los tratamientos disponibles hasta ahora, como el minoxidil y los antiandrogénicos (finasterida y dutasterida), han mostrado resultados limitados y han suscitado preocupaciones por sus efectos secundarios, incluida una posible relación con la ideación suicida. Sin embargo, el Dr. López Bran señala que la ciencia está comenzando a responder a las demandas de los pacientes, quienes se sienten frustrados con las opciones existentes.
Además de la clascoterona, se están desarrollando nuevas alternativas, como una versión oral de minoxidil de liberación prolongada, que promete mejorar la seguridad del tratamiento al reducir la frecuencia de las dosis. Otra terapia prometedora, PP405, ha mostrado un aumento de más del 20% en la densidad capilar en un ensayo de fase 2 y ha recibido una inyección de 14 millones de dólares por parte de Google Ventures para acelerar su desarrollo.
Investigadores españoles también están en la vanguardia de esta búsqueda. En el Instituto de Investigación en Salud del Hospital Clínico San Carlos, se han llevado a cabo estudios preclínicos utilizando células madre del tejido adiposo que, tras ser inyectadas en ratones, han mostrado resultados muy prometedores. «Estamos pendientes de hacer los ensayos preclínicos de seguridad», señala el Dr. López Bran, quien espera iniciar ensayos en humanos en 2026.
Aunque aún queda tiempo para que estos tratamientos lleguen a la práctica clínica, el futuro del tratamiento de la alopecia parece más brillante que nunca, lo que genera esperanzas en millones de hombres que sufren esta condición.
