Un misterioso plasma oscuro sorprende a los científicos del Sol

El 17 de marzo de 2025, el satélite Solar Orbiter de la Agencia Espacial Europea (ESA) capturó imágenes de un fenómeno inusual en el Sol: una prominencia oscura que emergía de su superficie. Este material, que se presenta como un plasma denso, ha desconcertado a los científicos debido a su naturaleza y comportamiento.

La prominencia oscura es un tipo de plasma, un gas cargado que es más frío que el plasma circundante, con temperaturas que rondan los 10 000 °C, en comparación con los un millón de grados del plasma que lo rodea. Esta diferencia de temperatura es lo que le confiere ese aspecto oscuro y llamativo. Cuando se observa en el espacio, este plasma es conocido como prominencia, mientras que al estar en contacto con la superficie solar se denomina filamento.

Características del fenómeno solar

Las prominencias y filamentos solares pueden extenderse por decenas de miles de kilómetros, alcanzando varias veces el diámetro de la Tierra. Su duración es variable, pudiendo permanecer visibles durante días o incluso meses. El vídeo grabado por el instrumento Extreme Ultraviolet Imager (EUI) de Solar Orbiter muestra una hora de metraje acelerado, lo que permite apreciar el movimiento del plasma de manera más clara.

En el momento de la grabación, la nave espacial se encontraba a aproximadamente 63 millones de kilómetros del Sol, posicionándose en una distancia similar a la que ocupa el planeta Mercurio. Este descubrimiento no solo amplía nuestro conocimiento sobre el Sol, sino que también plantea nuevas preguntas sobre la dinámica de su campo magnético y la formación de estructuras en su atmósfera.

Implicaciones para la ciencia solar

El estudio de estos fenómenos es crucial para entender mejor el comportamiento solar y sus efectos en el sistema solar, incluyendo el impacto en la Tierra. Con la misión de Solar Orbiter, los científicos esperan desentrañar los secretos que guarda nuestra estrella y cómo estos fenómenos pueden influir en el clima espacial.

Este descubrimiento representa un avance significativo en el campo de la ciencia solar, abriendo la puerta a futuras investigaciones y a una mejor comprensión de la actividad solar, que tiene implicaciones directas para la tecnología y la vida en nuestro planeta.